Una historia de solidaridad y trabajo comunitario se vivió en el norte de Misiones, donde integrantes del grupo Solidarios Sin Fronteras y jóvenes vinculados a un proyecto social de la localidad de Wanda lograron construir en pocas horas una vivienda para una familia que atravesaba una situación crítica.
La iniciativa surgió tras conocerse la historia de Néstor, un hombre que llegó desde Buenos Aires junto a sus tres hijos y se instaló en un terreno del paraje Santa Elena, en la ciudad de Wanda. Durante cerca de siete meses la familia vivió en una carpa, en condiciones muy precarias, mientras los chicos asistían a la escuela en la zona.
Ante esta realidad, la organización Solidarios Sin Fronteras comenzó a difundir el caso y a reunir donaciones entre vecinos y colaboradores. “La gente empezó a acercar chapas, tirantes y distintos materiales. Muchos querían ayudar con lo que podían”, relató Marisa Torales, integrante del grupo solidario.
Entrevista realizada en Radio Tupambaé:
Una casa levantada en tiempo récord
La situación dio un giro inesperado cuando Torales compartió el caso con Samuel Doichele, impulsor de un proyecto comunitario conocido como Agro Camping, ubicado en el barrio Nueva Argentina de Wanda. Allí funciona un espacio donde jóvenes realizan actividades productivas y creativas, muchas de ellas vinculadas al reciclaje.
Tras conocer la historia de la familia, Doichele convocó a un grupo de unos veinte jóvenes que participan del proyecto. Con los materiales disponibles y el aporte de algunos comercios de la zona, se organizaron para levantar la vivienda.
El resultado sorprendió a todos: en apenas seis horas lograron construir la casa para Néstor y sus hijos.
“Fue muy emocionante ver a los chicos trabajar con tanta dedicación. Muchos de ellos están atravesando procesos personales difíciles y alcanzar este objetivo también fue muy importante para ellos”, contó Torales.
Un proyecto que apuesta al trabajo y la integración
El Agro Camping funciona desde 2018 como un espacio de integración donde jóvenes desarrollan actividades productivas, reciclado y proyectos comunitarios. Allí elaboran objetos con neumáticos, botellas o tapitas, producen plantines y realizan distintas iniciativas que les permiten mantenerse activos y aprender oficios.
Según explicaron desde el lugar, el objetivo es generar un ambiente de trabajo, disciplina y contención que contribuya a la reconstrucción personal de quienes participan.
En ese marco, la construcción de la vivienda para la familia de Wanda también representó una experiencia significativa para los jóvenes involucrados.
“Cuando terminaron la casa fue una alegría enorme para todos. Ellos sienten que también pueden aportar algo positivo a la sociedad”, destacó Torrales.
La fuerza de la solidaridad
Desde Solidarios Sin Fronteras remarcaron que el logro fue posible gracias a la colaboración de vecinos, organizaciones y voluntarios de distintas localidades de la provincia.
“La gente confía y siempre aparece alguien que quiere ayudar. A veces el que menos tiene es el que más quiere donar para otro que lo necesita”, expresó Torales.
Mientras celebran esta acción solidaria, la organización ya trabaja en nuevas ayudas en distintos puntos de Misiones, entre ellas el acompañamiento a una familia de Gobernador Roca que perdió su vivienda en un incendio.
Historias como esta reflejan cómo la cooperación comunitaria puede transformar realidades difíciles y devolver esperanza a quienes más lo necesitan.


