Un violento frente de tormenta con precipitaciones superiores a los 100 milímetros ha puesto en jaque a la cuenca del río Santa Lucía. La combinación de suelos saturados y el caudal al límite de su capacidad mantiene a las localidades de San Roque y Santa Lucía en un estado de monitoreo crítico y alerta técnica de evacuación.
En San Roque, la situación es de extrema vulnerabilidad con 263 personas evacuadas tras una semana de desbordes. Las autoridades advierten que el proceso de escurrimiento será excepcionalmente lento, estimando que el agua podría tardar hasta un mes en descender debido a que los bañados y arroyos de la cuenca superior se encuentran a su máxima capacidad.

Por su parte, la ciudad de Santa Lucía atraviesa horas de incertidumbre con el río situado en los 3,40 metros. Esta marca ubica al cauce a solo 20 centímetros del nivel de evacuación técnica, estipulado en los 3,60 metros. Hasta el momento, el municipio reporta cinco familias alojadas en el polideportivo local y otras 15 personas autoevacuadas.
El foco de mayor conflicto social se concentra en sectores ribereños como el barrio Polvorete. Equipos de rescate señalaron la problemática recurrente de la ocupación de terrenos inundables de riesgo, donde familias se han asentado a pesar de previos operativos de reubicación, quedando ahora expuestas al avance inminente del agua.
A pesar de la gravedad del escenario hídrico, el sector productivo ha enviado un mensaje de tranquilidad. Tanto en la horticultura como en la ganadería no se registran daños de magnitud, ya que los invernaderos se encuentran fuera de las zonas bajas. Productores locales señalan que, tras el intenso calor previo, las lluvias están «curando la tierra».
Sin embargo, el riesgo logístico persiste bajo una alerta amarilla del Servicio Meteorológico Nacional. Las autoridades de ambas ciudades mantienen contacto fluido ante la previsión de nuevas tormentas, mientras Defensa Civil vigila la transitabilidad de rutas provinciales y la estabilidad de puentes clave para evitar el aislamiento de los parajes rurales.

