El programa Salud Integral en la Adolescencia llegó al Colegio Martín de Moussy de Posadas. Desde el área de Salud Mental advirtieron sobre la creciente demanda de atención por ansiedad y la necesidad de fortalecer el acompañamiento familiar y el trabajo en red.
El abordaje de la salud mental adolescente genera una creciente preocupación en las instituciones educativas de Misiones, que solicitan acompañamiento para atender situaciones vinculadas con la ansiedad y la depresión. En este contexto, el Instituto de Previsión Social (IPS) puso en marcha acciones de prevención y asistencia a través del programa Salud Integral en la Adolescencia.
La problemática adquiere especial relevancia ante los datos oficiales sobre suicidio en la provincia. Un análisis del Instituto Provincial de Estadística y Censos (IPEC), elaborado con la colaboración técnica de la Comisión de Abordaje Integral del Suicidio (CAIS), señala que los eventos registrados presentan una marcada concentración en la adolescencia: el grupo de 12 a 17 años reúne la mayor cantidad de casos, mientras que la edad mediana se ubica en los 24 años.
En ese escenario, el equipo del IPS visitó el Colegio Martín de Moussy de Posadas para desarrollar actividades de prevención y abordar las necesidades de los adolescentes en el ámbito educativo.
Mayor demanda de atención en salud mental
Constanza Logegaray, directora del Departamento de Salud Mental del IPS, se refirió a la preocupación que existe en las escuelas y en la sociedad por las situaciones que atraviesan niños, niñas y adolescentes.
En diálogo con el programa Acá te lo Contamos, por la 100.7, explicó que en agosto recibieron una capacitación de UNICEF para fortalecer las herramientas de intervención con adolescentes. También señaló que se registra un incremento de la demanda de atención en salud mental.
La funcionaria detalló que el departamento trabaja sobre dos líneas de acción. Una corresponde a la atención clínica, mediante tratamientos con un enfoque interdisciplinario que incluye profesionales de Psicología, Trabajo Social, asesoramiento jurídico y Nutrición, además de Psiquiatría en algunos programas.
La segunda línea comprende las tareas de prevención en territorio, a través de un equipo que se acerca a las comunidades para abordar distintas problemáticas. Según explicó Logegaray, durante el último semestre las acciones estuvieron centradas especialmente en la población adolescente.
En ese sentido, remarcó la importancia de la articulación entre instituciones y organismos para dar respuesta a las situaciones que se presentan. Sostuvo que el trabajo conjunto resulta fundamental ante una demanda que requiere respuestas coordinadas.
La ansiedad y la importancia de pedir ayuda
Logegaray indicó que la ansiedad es una de las manifestaciones que se presentan con mayor frecuencia entre los adolescentes. Además, señaló que la línea de atención del programa de prevención del suicidio del IPS, disponible las 24 horas del día durante toda la semana, registró durante el último año un aumento de consultas de personas de esa franja etaria.
Frente a esta realidad, destacó la necesidad de que los adolescentes cuenten con espacios de escucha y acompañamiento, tanto en sus familias como en sus entornos educativos y sociales.
La directora del Departamento de Salud Mental advirtió que las obligaciones cotidianas de los adultos pueden dificultar los espacios de encuentro con los chicos. Por eso, subrayó la importancia de prestar atención a lo que expresan y evitar minimizar su sufrimiento.
También consideró fundamental que los adolescentes puedan hablar con un adulto de confianza o con un par cuando atraviesan una situación difícil, y que reconozcan cuándo necesitan pedir ayuda.
El acompañamiento adulto como factor de protección
Al referirse a los factores protectores, Logegaray mencionó la importancia del descanso adecuado, una buena alimentación y la participación en actividades recreativas. Asimismo, señaló que durante la adolescencia los vínculos con los pares y la necesidad de pertenencia ocupan un lugar significativo.
En ese contexto, manifestó su preocupación por determinadas formas de identificación vinculadas con desafíos virales y otras prácticas que pueden exponer a los jóvenes a situaciones de vulnerabilidad.
Por ello, remarcó que el acompañamiento de los adultos continúa siendo necesario durante esta etapa de la vida, en la que los adolescentes todavía requieren orientación para afrontar distintas situaciones.
La experiencia del programa Salud Integral en la Adolescencia pone de relieve la necesidad de fortalecer la prevención, la escucha y la articulación entre las familias, las escuelas y los equipos de salud para abordar las problemáticas de salud mental que afectan a los jóvenes.

