Salud auditiva: el doctor Adrián Simes destacó la importancia del implante coclear y llamó a consultar a tiempo


En el marco del Día Mundial del Implante Coclear, que se conmemora cada 25 de febrero, el médico otorrinolaringólogo Adrián Simes participó este jueves del programa Lo que Faltaba, emitido por Radio Tupambaé, donde desarrolló un análisis integral sobre los beneficios, mitos y desafíos asociados al implante coclear, una tecnología que posibilita la rehabilitación auditiva en personas con hipoacusia severa o profunda.

Durante la entrevista, el especialista —referente provincial en cirugías otológicas— subrayó que el implante coclear representa “uno de los mayores avances de la medicina del siglo XX”, al posibilitar que el oído vuelva a funcionar mediante un dispositivo electrónico implantado, sin necesidad de recurrir a un trasplante.

Qué es y a quiénes está destinado

El implante coclear es un dispositivo electrónico que se coloca en el oído interno y reemplaza la función de las células dañadas, permitiendo que el sonido llegue al cerebro. Está indicado en pacientes que han perdido la audición de manera casi total y no obtienen beneficio suficiente con audífonos convencionales.

“El primer paso siempre es el audífono, bien indicado y correctamente adaptado por un profesional idóneo. Cuando eso no alcanza, se evalúa el implante”, explicó Simes.

El especialista advirtió que muchos rechazos al uso de audífonos se deben a pruebas mal realizadas o a dispositivos adquiridos en lugares no habilitados. “No es que el audífono no sirva; muchas veces no está bien calibrado, como usar anteojos con una graduación incorrecta”, graficó.

La importancia del diagnóstico precoz

Uno de los ejes centrales de la entrevista fue la detección temprana en recién nacidos. Simes recordó que en Argentina es ley nacional realizar un estudio de otoemisiones acústicas antes del alta médica. Ese screening permite detectar posibles pérdidas auditivas desde el primer mes de vida.

“El período crítico es antes de los dos años. Si un niño nació con sordera bilateral y se lo implanta dentro de ese plazo, puede desarrollar lenguaje, escolaridad y vida social equiparables a las de un niño normoyente”, sostuvo.

En cambio, advirtió que si no se estimula el cerebro auditivamente dentro de los primeros años, la plasticidad neuronal disminuye y las posibilidades de recuperación se reducen considerablemente. “Después de los siete años, el cerebro ya no responde igual. Estamos jugando contra el tiempo”, señaló.

Cirugía segura y resultados alentadores

La intervención quirúrgica dura entre una hora y media y tres horas, con internación breve y alta generalmente al día siguiente. Se trata de una cirugía que, en manos experimentadas, presenta bajos índices de complicaciones.

“Hoy los implantes son cada vez más pequeños, con baterías más duraderas e incluso dispositivos resistentes al agua. Los chicos pueden hacer una vida completamente normal”, explicó.

También destacó que adultos que perdieron la audición por enfermedades, accidentes o cirugías pueden beneficiarse ampliamente. “Al mes de encender el implante, el cambio en la calidad de vida es abismal”, afirmó.

Más que oír: calidad de vida y salud cognitiva

El médico subrayó que la audición no solo impacta en la comunicación, sino también en la salud mental. “La sordera aísla. Hay una frase que dice: la ceguera te aleja de las cosas, pero la sordera te aleja de la gente”, citó.

Además, mencionó estudios científicos que vinculan la pérdida auditiva no tratada con un mayor deterioro cognitivo y riesgo de demencia. “Escuchar bien no es un lujo, es una necesidad”, enfatizó.

Obstáculos: costos y demoras

Uno de los principales desafíos en Argentina es el costo del dispositivo, que ronda los 30 mil dólares, y las demoras administrativas para su cobertura. Aunque las obras sociales y el Estado deben garantizarlo por ley en casos de discapacidad, los tiempos pueden extenderse hasta dos o tres años.

“En Europa, un implante puede autorizarse en dos meses. Acá hemos esperado hasta cuatro años. Y cada año perdido es calidad de vida que no vuelve”, lamentó.

También cuestionó que la legislación actual no considere discapacidad a la pérdida auditiva unilateral, lo que dificulta el acceso al tratamiento en esos casos.

Concientización y compromiso social

Simés insistió en la necesidad de derribar mitos y promover la consulta temprana. “No hay que guiarse por la experiencia del vecino. Cada caso es único y debe evaluarse en forma individual”, afirmó.

“La medicina es asistencia. Primero está el paciente y su bienestar, después lo económico. Siempre que podamos informar y ayudar, tenemos que hacerlo”, concluyó.

La invitación quedó abierta: ante cualquier duda sobre audición, audífonos o implantes cocleares, el mensaje es claro —consultar a tiempo puede cambiar una vida.