Russell ganó el GP de Austria y Colapinto terminó 15º tras una mala largada


En el Red Bull Ring se llevó a cabo la octava fecha de la temporada, y el británico, que hizo la pole el sábado, fue el ganador de punta a punta. El argentino largó mal y no pudo recuperarse.

Franco Colapinto, quien largó desde el puesto 16, finalizó 15° en el Gran Premio de Austria, mientras que el ganador fue George Russell con un Mercedes que funcionó de la mejor manera desde la primera práctica libre.

En una carrera con muchos problemas por la temperatura de la pista, el podio lo completaron Max Verstappen y Kimi Antonelli, que estiró la ventaja en el Campeonato de Pilotos porque Lewis Hamilton finalizó quinto.

El Gran Premio de Austria tuvo un protagonista inesperado además de los pilotos: la temperatura del asfalto. El intenso calor provocó un desgaste muy elevado de los neumáticos y condicionó las estrategias de todos los equipos, que se vieron obligados a realizar al menos dos paradas en boxes. Ferrari, incluso, fue por un plan todavía más agresivo y completó tres detenciones para sus dos autos.

Colapinto, por su parte, sufrió una largada para el olvido y perdió seis posiciones en los primeros metros. Sin embargo, reaccionó rápidamente y recuperó tres lugares antes de completar la vuelta inicial para ubicarse 19°. A partir de allí, y con un Alpine que nunca mostró el ritmo suficiente para pelear más adelante, fue avanzando con el correr de la carrera hasta finalizar en el puesto 15. Pierre Gasly, su compañero de equipo, partió 11° y finalizó 13°, en una estrategia con neumáticos blandos al final que no le rindieron como esperaba.

En un contexto donde Ferrari no pudo lidiar con el desgaste de los neumáticos, George Russell completó un fin de semana perfecto y convirtió la pole position en victoria para recortar la distancia en el Campeonato de Pilotos. El piloto de Mercedes ejecutó una estrategia impecable, neutralizó el intento de undercut de Max Verstappen durante las detenciones y administró la diferencia hasta la bandera a cuadros para quedarse con un triunfo de punta a punta.