La sorpresiva salida de Marcelo Gallardo puso en marcha la cuenta regresiva en Club Atlético River Plate. Tras un segundo ciclo que no logró sostener los éxitos del pasado, el club de Núñez quedó obligado a definir en tiempo récord a su nuevo entrenador. Con la agenda cargada y la exigencia de resultados inmediatos, la dirigencia encabezada por Stéfano Di Carlo ya analiza alternativas.
Coudet y Crespo, los principales apuntados
En el lote de candidatos que pican en punta aparece Eduardo Coudet, actualmente al frente del Deportivo Alavés. Si bien no surgió de las inferiores riverplatenses, su identificación con la institución es fuerte. De perfil ofensivo y carácter marcado, dejó una imagen positiva en Rosario Central y alcanzó la consagración con Racing Club en 2019. Su nombre genera consenso y ya existieron contactos preliminares.
Otro de los técnicos que seduce es Hernán Crespo, hoy con contrato en el São Paulo FC. Hombre de la casa y con experiencia internacional, su mayor carta de presentación sigue siendo el título de la Copa Sudamericana 2020 conquistado con Defensa y Justicia. Su pertenencia al “mundo River” lo posiciona como una opción natural.
Opciones con ADN riverplatense
Más atrás en la consideración asoma Santiago Solari, actual director de fútbol del Real Madrid. Con pasos previos como entrenador en la Casa Blanca y en el Club América, hoy está enfocado en tareas de gestión y su intención sería continuar en España.
También aparecen los nombres de Pablo Aimar y Diego Placente, ambos trabajando en las selecciones juveniles argentinas. Sin embargo, su salida en medio del proceso rumbo al Mundial luce improbable y, además, ninguno cuenta con experiencia al mando de un plantel profesional de Primera División.
Alternativas externas y apuestas de riesgo
Si la dirigencia decide romper con el “ADN River”, emergen otras variantes. Gabriel Milito, actualmente en Chivas de Guadalajara, ya supo complicar al River de Gallardo en el plano internacional. Por su parte, Ariel Holan se encuentra sin club tras un destacado ciclo en Rosario Central, donde ganó la tabla anual aunque quedó rápidamente eliminado en los playoffs.
Ambos representan apuestas con menor margen de error, en un contexto que históricamente no ofrece paciencia. El antecedente de procesos interrumpidos, como el de Ángel Cappa en 2010, funciona como recordatorio de la presión que implica el cargo.
¿Un regreso imposible?
En la danza de nombres tampoco falta Ramón Díaz. El histórico entrenador, disponible actualmente, siempre genera ilusión en parte de los hinchas. Sin embargo, cuestiones de perfil dirigencial y el recuerdo de ciclos anteriores hacen difícil imaginar una cuarta etapa en el club.
Por lo pronto, la única certeza es que la decisión no se demorará. Mientras tanto, Marcelo Escudero asumirá interinamente tras el duelo ante Banfield. En Núñez saben que el próximo paso marcará el rumbo inmediato de una institución que no admite pausas.

