Retiro vocacional en Posadas: “Elegidos para dar frutos”, una invitación a descubrir el proyecto de Dios para cada vida


La Hna. Miriam Mostafa y el Padre Mario Selvan visitaron los estudios de Radio Tupambaé para presentar la jornada que se realizará el sábado 19 de septiembre, de 8 a 19, en Morada de María, Villa Cabello. Está destinada a jóvenes de 18 a 28 años y propone un espacio de oración, escucha y discernimiento sobre la propia vocación.

La Hna. Miriam Mostafa y el P. Mario Selvan invitaron a jóvenes de entre 18 y 28 años a participar del retiro vocacional “Elegidos para dar frutos”, que se realizará el próximo sábado 19 de septiembre, de 8 a 19, en Morada de María, Chacra 151, Villa Cabello, Posadas.

Durante una entrevista en Radio Tupambaé, ambos compartieron aspectos de sus propias historias vocacionales y explicaron el sentido de una jornada pensada como un espacio para que los jóvenes puedan detenerse, escuchar, rezar y preguntarse qué proyecto tiene Dios para sus vidas.

La propuesta parte de una convicción central: la vocación es personal y cada persona está llamada a descubrir el camino que puede darle sentido a su vida. En ese sentido, aclararon que el retiro no está planteado únicamente para quienes sienten una inquietud por la vida religiosa o sacerdotal, sino también para quienes se preguntan por su futuro, sus proyectos y la manera en que pueden poner sus capacidades al servicio de los demás.

Una invitación a detenerse y escuchar

El P. Mario Selvan explicó que la jornada surgió como una oportunidad para generar un espacio específico de discernimiento. Según planteó durante la entrevista, en medio de muchas propuestas, estímulos y preocupaciones cotidianas, a numerosos jóvenes les cuesta proyectar su vida y preguntarse hacia dónde quieren orientarla.

Por eso, señaló que el retiro busca ofrecer un momento para pensar “de qué lado podría estar para que mi vida tenga sentido” y qué camino puede ayudar a cada persona a “dar frutos”.

La Hna. Miriam Mostafa coincidió en la necesidad de generar estos espacios de interioridad. En ese sentido, recordó una expresión que atribuyó al papa Francisco: “¿Para quién estoy?”, como una pregunta que puede ayudar a revisar las propias motivaciones y el sentido de las decisiones personales.

La religiosa también destacó la importancia de recuperar el silencio y la escucha interior en una sociedad atravesada por numerosos estímulos. En la entrevista recordó que el papa León XIV ha insistido en la necesidad de volver a la interioridad y señaló que, en ocasiones, las personas están muy conectadas con el exterior, pero poco comunicadas consigo mismas.

Para la Hna. Miriam, el retiro puede ser justamente una oportunidad para detenerse y escuchar qué ocurre en el interior de cada uno.

Las historias vocacionales de Miriam y Mario

Uno de los momentos centrales de la entrevista fue cuando ambos compartieron cómo nació su propia vocación.

El P. Mario Selvan contó que su inquietud vocacional comenzó en su entorno familiar y estuvo marcada por el testimonio de su abuela, una mujer de oración y de profunda fe, además de la presencia de religiosas y sacerdotes en su pueblo.

Después de terminar la escuela primaria manifestó su deseo de seguir ese camino, aunque las religiosas le recomendaron que primero terminara la secundaria. Lo hizo y, posteriormente, comenzó a trabajar como ayudante de albañil, siguiendo también el oficio de su padre.

Durante ese período, una experiencia y una reflexión personal volvieron a despertar aquella inquietud vocacional. Selvan explicó además que nació en India, en una región donde la presencia católica es significativa dentro de su comunidad, aunque el catolicismo representa una minoría dentro de la población del país.

Al referirse a su región, destacó también la historia de la evangelización y la presencia de misioneros, entre ellos san Francisco Javier, cuyo trabajo evangelizador dejó una fuerte huella en esa zona.

La Hna. Miriam Mostafa, por su parte, relató que sus padres eran católicos, aunque no practicantes, y que su vínculo con la fe se fortaleció a través de las religiosas canossianas.

Recordó especialmente una experiencia de su infancia. Cuando tenía cinco años, al pasar junto al Instituto San José de Berisso, donde estaban las religiosas canossianas, expresó su deseo de estudiar allí. Con el tiempo, comenzó a descubrir que sus proyectos personales no coincidían completamente con lo que sentía en su interior.

De adolescente soñaba con ser actriz o cantante y tenía el deseo de conocer otros lugares y salir de su entorno. Sin embargo, comenzó a experimentar una búsqueda interior que la llevó a preguntarse por un camino diferente.

Uno de los momentos decisivos ocurrió cuando una religiosa le preguntó: “¿El Señor no estará llamándote?”. Según recordó, aquella pregunta la movilizó profundamente.

Miriam explicó que durante un tiempo quiso continuar estudiando y discerniendo, hasta que una experiencia misionera terminó ayudándola a comprender mejor aquello que estaba buscando. Finalmente, después de completar sus estudios terciarios, decidió pedir su ingreso a la congregación.

Recordó especialmente la respuesta que dio cuando una religiosa le preguntó por qué quería ingresar: “Porque a mí Jesús me atrapó”.

La Hna. Miriam también señaló que en 1983 recibió la fecha para iniciar ese camino y que actualmente celebra cuatro décadas de vida religiosa. Asimismo, recordó su vínculo con la comunidad de Morada de María, cuya casa fue abierta por un grupo de religiosas en 1986.

“No se trata simplemente de elegir una carrera”

Durante la conversación en Radio Tupambaé, ambos insistieron en que hablar de vocación no significa únicamente decidir una profesión.

El P. Mario explicó que existe una diferencia entre pensar la vocación desde un punto de vista profesional y comprenderla desde una perspectiva más profunda. La pregunta, sostuvo, no es solamente qué carrera elegir, sino “para quién estoy” y qué lugar quiero ocupar en el mundo.

En ese sentido, contó la experiencia de un joven que participó de un retiro vocacional y que manifestó su deseo de ser líder. El joven consideraba dos posibilidades: dedicarse a la política o consagrarse a la vida religiosa, porque en ambos caminos veía la posibilidad de influir positivamente en la sociedad.

Para el sacerdote, historias como esa muestran que existen jóvenes con inquietudes y proyectos claros, aunque muchos necesitan espacios que los ayuden a descubrir y profundizar esas búsquedas.

La Hna. Miriam remarcó que el proceso vocacional también implica dudas y preguntas. No se trata de tomar una decisión apresurada, sino de recorrer un camino de discernimiento y verificar las motivaciones que llevan a una persona a querer entregar su vida a un determinado proyecto.

“El Señor tiene un proyecto para cada uno”

El lema del retiro, “Elegidos para dar frutos”, fue otro de los ejes de la entrevista.

La Hna. Miriam destacó el valor de sentirse elegido y recordó una enseñanza del papa Francisco dirigida a los jóvenes: el Señor tiene un proyecto para cada persona y aquello que quiere regalarle fue pensado para ella.

Desde esa perspectiva, explicó que el desafío consiste en descubrir ese “regalo” y encontrar el camino que permita vivirlo plenamente.

La propuesta también contempla la posibilidad de discernir diferentes estados de vida. La vocación, aclararon, no debe entenderse exclusivamente como una llamada al sacerdocio o a la vida religiosa. También puede incluir la vida matrimonial, la familia, una profesión o distintas formas de servicio.

El objetivo es que cada joven pueda preguntarse qué quiere hacer con su vida y cómo puede poner sus capacidades al servicio de un proyecto que tenga sentido.

Una jornada para rezar, compartir y discernir

El retiro vocacional se desarrollará el sábado 19 de septiembre, de 8 a 19, en Morada de María, Villa Cabello.

Los organizadores solicitaron a los participantes llevar Biblia, anotador y birome. También deberán llevar almuerzo a la canasta y algo dulce para la merienda.

La participación no tiene costo. Además, explicaron durante la entrevista que quienes lleguen desde otras localidades y necesiten alojamiento podrán comunicarse previamente para evaluar esa posibilidad.

La inscripción y las consultas pueden realizarse con el P. Mario al 376 4905328 o con la Hna. Miriam al 2216001182.

Una experiencia comunitaria después de la fiesta patronal

Durante la entrevista, la Hna. Miriam y el P. Mario también hicieron referencia a la reciente fiesta patronal de la comunidad de Villa Cabello, que calificaron como una experiencia de intensa participación.

El sacerdote destacó especialmente el protagonismo de los vecinos y de distintos integrantes de la comunidad, quienes no se limitaron a acompañar las celebraciones, sino que aportaron ideas y colaboraron activamente en su organización.

También resaltaron la participación de estudiantes del Instituto Superior del Verbo Divino, especialmente a través de la música, y agradecieron a quienes colaboraron y acompañaron espiritualmente las celebraciones.

Entre las actividades mencionaron además una propuesta impulsada por los jóvenes de la parroquia, que incluyó una caminata con luces y antorchas. Finalmente, por cuestiones vinculadas a la seguridad y para facilitar la participación de personas que tenían dificultades para realizar un trayecto más extenso, se optó por un recorrido más breve desde las inmediaciones del polideportivo Padre Juan Marquevich.

Para ambos, esa experiencia volvió a poner de manifiesto la importancia de que los jóvenes tengan espacios concretos de participación dentro de la comunidad.

“La vocación es camino de belleza”

Hacia el final de la entrevista en Radio Tupambaé, la Hna. Miriam dejó una reflexión sobre el sentido de la vocación y compartió una frase atribuida al papa Francisco: “La vocación es camino de belleza”.

La expresión resume, según explicó, una manera de comprender la llamada de Dios no como una carga, sino como el descubrimiento de un don que puede ayudar a que la vida encuentre su verdadero sentido.

Con esa perspectiva, el retiro “Elegidos para dar frutos” propone a los jóvenes de 18 a 28 años un día de encuentro, oración y discernimiento para hacerse preguntas sobre su futuro, escuchar en profundidad y comenzar a descubrir cuál puede ser el proyecto que Dios tiene para cada uno.