Reino Unido cuestionó el apoyo de Bolivia por Malvinas y la Argentina respondió con un fuerte respaldo diplomático


Tras críticas del embajador británico en Bolivia, la Cancillería argentina destacó el “histórico y valioso respaldo” del país andino y reafirmó su postura sobre la soberanía de las Islas Malvinas en medio de una nueva tensión internacional.

Un nuevo cruce diplomático se desató en torno a la soberanía de las Islas Malvinas luego de que el Reino Unido cuestionara el respaldo expresado por Bolivia a la Argentina, lo que motivó una inmediata respuesta de la Cancillería nacional.

El conflicto se originó a partir de un acto oficial del gobierno boliviano, encabezado por el presidente Rodrigo Paz, en el que se reafirmó el apoyo a la posición argentina sobre las islas. La postura fue repudiada por el embajador británico en La Paz, Richard Porter, quien calificó la declaración como “decepcionante e inaceptable”.

Ante esta situación, el Ministerio de Relaciones Exteriores argentino emitió un comunicado en el que agradeció el “histórico y valioso respaldo” de Bolivia a los derechos soberanos sobre las Islas Malvinas, así como sobre las Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.

En el texto oficial, el Gobierno remarcó que la cuestión Malvinas constituye un caso de colonialismo aún pendiente de resolución y reiteró que debe ser abordada mediante el diálogo bilateral entre la Argentina y el Reino Unido, conforme a las resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Asimismo, la Cancillería rechazó la postura británica de invocar el principio de libre determinación de los pueblos,  considerar que no es aplicable al caso. Según el documento, en las islas no existe un pueblo originario con derecho a decidir su estatus, sino una población implantada tras la ocupación británica de 1833.

En esa línea, el Gobierno argentino volvió a desconocer la validez del referéndum realizado en 2013 en el archipiélago, al sostener que no modificó la situación jurídica de la disputa.

Por su parte, el embajador británico defendió la soberanía del Reino Unido sobre las islas y aseguró que “no está en cuestión”, al tiempo que recordó que en la consulta de 2013 el 99,8% de los habitantes votó por continuar bajo administración británica.

En respuesta, Bolivia reafirmó su postura y señaló que su política exterior se rige por los principios de la Carta de las Naciones Unidas, recordando que la cuestión Malvinas sigue siendo considerada por ese organismo como un conflicto pendiente.

El comunicado argentino también subrayó que el reclamo trasciende el ámbito nacional y cuenta con respaldo regional en distintos foros internacionales como la OEA, el Mercosur y la CELAC.

Finalmente, el Gobierno reiteró su disposición a retomar negociaciones bilaterales con el Reino Unido con el objetivo de alcanzar una solución pacífica y definitiva al conflicto de soberanía, en un escenario de renovada tensión diplomática.