Racing Club debutó con una victoria por 3 a 1 ante Independiente Petrolero en Sucre, por la Copa Sudamericana, en un partido que tuvo de todo: eficacia en el inicio, sufrimiento en el complemento y un cierre agónico que terminó de sellar el desahogo para el equipo de Gustavo Costas.
Tras la dura caída en el clásico de Avellaneda, la Academia llegaba con la necesidad de recomponerse. En un contexto adverso por la altura —2.810 metros— y con una formación alternativa, el conjunto de Avellaneda logró imponerse gracias a los goles de Gonzalo Sosa, Gastón Martirena y Adrián “Toto” Fernández, mientras que Thomaz Santos descontó de penal para el equipo boliviano.
El inicio fue parejo, pero Racing golpeó en momentos clave. A los 27 minutos, el juvenil Gonzalo Sosa, una de las apuestas del entrenador, abrió el marcador tras una jugada individual que reflejó personalidad y decisión. Diez minutos más tarde, Martirena amplió la ventaja con un remate que contó con la complicidad del arquero local.
Sin embargo, cuando parecía que el trámite estaba controlado, un penal sancionado vía VAR en el cierre del primer tiempo permitió el descuento de Independiente Petrolero y reabrió el encuentro.
En el complemento, Racing no logró liquidarlo a tiempo y dejó crecer al rival. La falta de eficacia y algunos desajustes defensivos mantuvieron el suspenso hasta el final. De hecho, el equipo boliviano estuvo a punto de igualarlo en el tiempo agregado, pero una salvada providencial de Pardo sobre la línea evitó el 2 a 2.
Ya en la última jugada, y con el rival jugado en ataque, Matías Zaracho condujo un contragolpe y asistió a Adrián Fernández, quien definió para el 3 a 1 definitivo y le puso cifras finales al encuentro.
El triunfo le permite a Racing comenzar con el pie derecho su camino en la Copa Sudamericana y, sobre todo, recuperar confianza tras el traspié reciente. Ahora, el equipo de Costas deberá enfocarse en el compromiso del fin de semana ante River, en un calendario exigente que no da respiro.

