Qué regiones de Argentina tienen mayor actividad sísmica y cómo se trabaja en la prevención


Los recientes movimientos sísmicos registrados en Venezuela renovaron el interés por conocer la actividad sísmica en América Latina. En Argentina, especialistas explican cómo se distribuye la peligrosidad sísmica en el territorio nacional y destacan la importancia del monitoreo y las normas de construcción para reducir riesgos.

El Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) cuenta con un mapa actualizado de peligrosidad sísmica que permite identificar las zonas con mayor actividad y orientar las medidas de prevención. La clasificación no significa que los terremotos ocurran de manera frecuente, sino que establece el nivel de movimiento sísmico que podría registrarse en cada región.

La zona con mayor actividad sísmica del país se encuentra en el centro-oeste argentino, especialmente en sectores de San Juan y Mendoza, áreas históricamente vinculadas a la actividad tectónica de la Cordillera de los Andes.

Cómo se distribuye la actividad sísmica en Argentina

El mapa nacional divide al país en cinco zonas sísmicas, desde la zona cero hasta la zona cuatro, según los registros históricos y estudios geológicos realizados.

La región sur de San Juan y el norte de Mendoza, incluyendo sus capitales, presentan los valores más altos de peligrosidad sísmica. También existen sectores con actividad intermedia en Mendoza, San Juan, La Rioja, San Luis, el noroeste argentino y algunas zonas de otras provincias.

En tanto, provincias como Buenos Aires, Entre Ríos, Corrientes, Misiones y gran parte de Formosa, Chaco y Santa Fe se encuentran dentro de las áreas con menor nivel de actividad sísmica.

El organismo aclara que actualmente no existen zonas completamente libres de actividad sísmica, ya que todos los territorios presentan algún grado de movimiento asociado a la dinámica natural de la Tierra.

El origen de los sismos

Los terremotos se producen por el movimiento de las placas tectónicas y la liberación de energía acumulada en fallas geológicas.

En Argentina, la mayor parte de la actividad está relacionada con la interacción entre la Placa de Nazca y la Placa Sudamericana, especialmente en la región cercana a la Cordillera de los Andes.

Antecedentes históricos

El país cuenta con antecedentes de terremotos importantes, entre ellos el ocurrido en Mendoza en 1861 y el terremoto de San Juan de 1944, uno de los eventos sísmicos más recordados de la historia nacional.

También en San Juan, en 1977, se registró un doblete sísmico, con dos movimientos principales ocurridos con pocos segundos de diferencia. Los especialistas señalan que este tipo de fenómeno es poco frecuente, aunque posible dentro de determinados contextos geológicos.

La importancia de la prevención

Los especialistas remarcan que actualmente no es posible anticipar cuándo ocurrirá un terremoto, pero sí se pueden tomar medidas para reducir sus consecuencias.

El monitoreo permanente, la actualización de mapas sísmicos y la aplicación de normas de construcción sismorresistente son herramientas fundamentales para mejorar la seguridad de las comunidades ubicadas en zonas con mayor actividad.

Conocer la realidad sísmica del país permite fortalecer la prevención y la preparación, sin generar alarma, sino promoviendo información y conciencia ante un fenómeno natural.

Infobae