PyMEs misioneras: crece el pesimismo empresarial y el 76,3% cuestiona la política económica


Un relevamiento de la Confederación Económica de Misiones, realizado sobre 305 empresarios, advierte sobre la debilidad de las ventas, el aumento de la morosidad y las dificultades para sostener proveedores. Además, el 59% no espera que la economía provincial crezca en los próximos seis meses.

Las pequeñas y medianas empresas de Misiones atraviesan un escenario marcado por la incertidumbre económica, las dificultades financieras y las escasas expectativas de recuperación. Según una encuesta de la Confederación Económica de Misiones (CEM), el 76,3% de los empresarios considera que la política económica nacional es desequilibrada y que no contempla medidas específicas para las PyMEs y las economías regionales.

El relevamiento, correspondiente a septiembre y realizado entre 305 empresarios de los sectores comercial, industrial, productivo, turístico y de servicios, refleja las dificultades que enfrenta la actividad económica en la provincia. Entre los principales problemas aparecen la debilidad de las ventas, el incremento de los atrasos en los pagos y las complicaciones para mantener las relaciones comerciales con proveedores.

Expectativas negativas para la economía provincial

Uno de los datos más relevantes del informe es el pesimismo respecto del futuro inmediato. El 59% de los consultados considera que Misiones no crecerá durante los próximos seis meses, mientras que apenas el 8% espera una mejora de la actividad.

La perspectiva nacional también muestra un retroceso en las expectativas. El 37,7% de los empresarios cree que Argentina no crecerá en ese período, frente al 26,3% que proyecta una expansión. En diciembre de 2024, el porcentaje de quienes esperaban un crecimiento del país llegaba al 68,2%, una diferencia que evidencia el deterioro de la confianza empresarial desde entonces.

Los resultados reflejan que la estabilización de algunas variables macroeconómicas todavía no se traduce, para una parte importante del sector, en una recuperación sostenida de la actividad cotidiana.

Ventas débiles y pocas perspectivas de empleo

El movimiento económico de septiembre recibió una evaluación desfavorable por parte de los empresarios. El 38,5% calificó la actividad como mala o muy mala, mientras que el 42,2% la consideró regular. Solo el 19,3% tuvo una percepción positiva.

Las dificultades también se reflejaron en los sectores productivos. En el comercio, el 41,4% evaluó negativamente la actividad, mientras que en la industria ese porcentaje alcanzó el 43,6%.

En materia laboral, el 83,7% de las empresas señaló que no prevé contratar ni despedir personal. Sin embargo, el 14,3% anticipó posibles despidos y apenas el 2% manifestó intenciones de incorporar trabajadores.

Aunque la proporción de empresas que proyectan reducir sus planteles disminuyó respecto de agosto, cuando llegaba al 19,7%, las cifras muestran un escenario de cautela en las decisiones de contratación.

Entre los principales obstáculos para generar empleo, los empresarios mencionaron las cargas laborales, con el 29,7% de las respuestas, y la inestabilidad económica, con el 24,5%.

El 55% registra más atrasos en los pagos

La morosidad de los clientes constituye otra de las preocupaciones del sector. De acuerdo con el relevamiento, el 31% de las empresas registró un aumento leve de los atrasos en los pagos, mientras que el 24% informó un incremento significativo.

En conjunto, el 55% de los consultados percibió un deterioro en el cumplimiento de las obligaciones de sus clientes. Entre los responsables inscriptos, la proporción que registró un aumento de la morosidad llegó al 56,6%.

A esta situación se suma que el 92,5% de los empresarios encuestados percibió aumentos de precios durante el último mes. La combinación de mayores costos, dificultades de cobro y ventas debilitadas condiciona la capacidad de las empresas para sostener sus operaciones.

Más de la mitad perdió proveedores

Las dificultades comerciales también alcanzan al abastecimiento. El 54,7% de las empresas consultadas afirmó haber perdido proveedores durante el último año porque dejaron de vender a Misiones.

Dentro de ese grupo, el 45% perdió entre uno y cinco proveedores, mientras que el 9,7% dejó de trabajar con más de cinco. Además, el 74,7% considera que sus proveedores aplican listas de precios especiales para la provincia.

Los datos exponen las dificultades que enfrentan las empresas misioneras para mantener sus redes comerciales y operar en condiciones competitivas. A la debilidad de la demanda se suman los costos y las particularidades de abastecer un mercado alejado de los principales centros de distribución del país.

El informe de la CEM presenta así un panorama de preocupación entre las PyMEs misioneras, con expectativas de crecimiento limitadas, mayores dificultades de cobro y problemas para sostener sus vínculos con proveedores. El desafío para el sector pasa por recuperar la actividad y mejorar las condiciones para producir, comercializar y mantener el empleo.