La comunicadora social María Carla Chini, integrante voluntaria de la Asociación Civil Hablemos de Defender la Vida, destacó la importancia de hablar sobre la prevención de manera responsable y de generar herramientas de acompañamiento desde edades tempranas.
En el marco del ciclo Cultura en Diálogo, María Carla Chini analizó el rol de la comunicación en la prevención del suicidio y la necesidad de fortalecer la escucha y el acompañamiento de niños, adolescentes y jóvenes. Con una trayectoria vinculada a la comunicación y al trabajo voluntario, remarcó que la prevención requiere un compromiso sostenido durante todo el año y que cualquier persona puede incorporar herramientas para ayudar a otros.
Chini integra desde junio de 2005 el área de comunicación de la Asociación Civil Hablemos de Defender la Vida, organización que trabaja en la prevención del suicidio adolescente. Desde ese espacio participa en acciones de comunicación y en talleres destinados a periodistas y medios de comunicación sobre el abordaje responsable de esta problemática.
“Los medios de comunicación pueden ayudar muchísimo”, señaló durante la entrevista, al destacar la importancia de hablar sobre el tema con responsabilidad. En ese sentido, explicó que durante mucho tiempo existió la idea de que hablar sobre el suicidio podía generar un efecto negativo, pero sostuvo que es necesario abordarlo y brindar herramientas desde una perspectiva preventiva.
La comunicadora también remarcó que la prevención no es una tarea exclusiva de profesionales de la salud. La asociación cuenta con psicólogos, psicopedagogos, psiquiatras y otros especialistas, pero desde la organización sostienen que diferentes personas pueden aprender herramientas que les permitan acompañar y ayudar desde el lugar que ocupan.
La prevención desde edades tempranas
Chini explicó que la prevención puede comenzar desde edades muy tempranas y que el trabajo no necesariamente implica abordar directamente la problemática del suicidio con niños pequeños, sino fortalecer factores protectores.
En ese sentido, mencionó la importancia de trabajar aspectos vinculados con la autoestima, las emociones, la posibilidad de expresar lo que uno siente y la capacidad de pedir ayuda cuando una persona atraviesa una situación difícil.
También destacó la importancia de que los niños y adolescentes puedan reconocer situaciones de violencia entre pares y comprender cómo actuar frente a ellas.
“Uno puede decir: mi compañero está atravesando una situación y tengo que ayudarlo”, explicó. Del mismo modo, señaló que también es importante que quienes ejercen situaciones de violencia puedan reconocer las consecuencias de sus propias acciones.
La especialista remarcó que la manera de abordar estos temas debe adaptarse a cada edad y contexto, ya que no es igual trabajar con estudiantes de nivel secundario que con jóvenes de nivel superior, docentes u otros adultos.
El desafío de comprender el mundo digital
Otro de los ejes de la entrevista fue el vínculo entre adolescentes, jóvenes y las nuevas tecnologías. Chini planteó la necesidad de evitar una mirada que simplemente demonice los dispositivos y las redes sociales, y propuso que los adultos conozcan los espacios digitales en los que se desenvuelven las nuevas generaciones.
“No podemos solamente prohibir”, sostuvo, al considerar que los dispositivos y las redes sociales forman parte de los espacios de socialización de muchos jóvenes.
En ese contexto, planteó que padres y docentes necesitan conocer qué contenidos consumen los adolescentes, qué escuchan, qué series miran, a qué juegos acceden y qué actividades realizan en internet. También mencionó como una preocupación el acceso a plataformas de apuestas y casinos virtuales.
Para Chini, acercarse a ese universo permite generar mayores posibilidades de diálogo. “Si yo me alejo, si yo no conozco el dispositivo, si no conozco las cosas que están viendo, que están usando, es difícil que pueda acercarme a ellos”, explicó.
Al mismo tiempo, señaló que los propios jóvenes desarrollan estrategias para limitar el uso de los dispositivos y que existen iniciativas vinculadas con períodos de desconexión de los celulares.
“Mirar a los ojos” como primer paso
Entre las herramientas que pueden incorporar los adultos, Chini puso el foco en una acción sencilla: prestar atención a la persona que tienen delante.
“Siempre digo a los docentes que es mirar a los ojos a las personas”, expresó. Para la comunicadora, observar realmente al otro y preguntarse qué está atravesando constituye un primer paso para fortalecer los vínculos.
En esa misma línea, sostuvo que acompañar requiere tiempo y presencia, además de conocimiento. Por eso consideró necesario que padres, docentes y adultos responsables se involucren en los intereses y actividades de los jóvenes.
La prevención, señaló, no debe concentrarse únicamente en fechas específicas como el 10 de septiembre o durante el mes dedicado a la temática, sino que debe sostenerse durante todo el año.
Una tarea voluntaria que requiere compromiso
Chini también se refirió al trabajo voluntario que desarrolla desde hace más de dos décadas junto a la Asociación Civil Hablemos de Defender la Vida. Explicó que quienes participan de la organización no reciben un sueldo por su tarea y que sostener un voluntariado requiere tiempo, dedicación y formación permanente.
Durante la entrevista, invitó a quienes estén interesados a acercarse a la asociación, conocer su trabajo y adquirir herramientas que puedan contribuir a la prevención.
“Cada vez que uno aprende alguna herramienta puede ayudar a un montón de personas”, sostuvo.
Actualmente, María Carla Chini cursa el Doctorado en Ciencias Humanas y Sociales en la Universidad Nacional de Misiones. Es licenciada en Comunicación Social por la Universidad Nacional del Nordeste, técnica superior en Periodismo y especialista en Docencia Universitaria y en Comunicación Interna, además de contar con formación en Marketing Digital y Community Management y una Maestría en Comunicación, Cultura y Educación en proceso de evaluación de tesis.

