La Municipalidad de Posadas puso en marcha la décima primera edición del Presupuesto Participativo (PP), una herramienta que permite a los vecinos proponer y decidir obras para sus barrios. En las primeras asambleas, realizadas en Villa Urquiza y Miguel Lanús, se registró una importante participación ciudadana y la incorporación de nuevos grupos vecinales interesados en impulsar proyectos comunitarios.
Tamara, integrante del equipo del Presupuesto Participativo, destacó el crecimiento sostenido de la iniciativa y el compromiso de los vecinos con el mejoramiento de los espacios públicos.
“La semana pasada comenzamos con las primeras asambleas y nos llamó mucho la atención la cantidad de vecinos nuevos que se acercaron. Frente a este contexto general, lejos de desanimarse, la gente se organiza más y quiere luchar por mejoras para sus barrios”, señaló en una entrevista con Radio Tupambaé.
El programa cumple este año once años de funcionamiento y financia proyectos vinculados principalmente a obras públicas y recuperación de espacios comunes. Entre las propuestas más frecuentes aparecen plazas, canchas deportivas, senderos, iluminación, espacios recreativos y puesta en valor de salones de usos múltiples.
Obras pensadas junto a los vecinos
Uno de los aspectos distintivos del PP posadeño es el diseño participativo. Según explicaron desde la coordinación, las obras no responden a modelos predeterminados, sino que se construyen junto a los vecinos desde la idea inicial hasta la ejecución final.
“Si se trata de una plaza, por ejemplo, el diseño se hace con los vecinos. Ellos deciden qué mobiliario quieren, dónde colocar luminarias o qué actividades se desarrollarán en el lugar”, explicó Tamara.
Además, remarcó que la participación comunitaria continúa incluso después de inaugurada la obra. “El vecino sigue interviniendo durante la ejecución y también después, porque el mantenimiento y el cuidado del espacio son fundamentales”, sostuvo.
El desafío del mantenimiento y el vandalismo
Durante las reuniones barriales también surgieron preocupaciones relacionadas con el deterioro de los espacios públicos. Uno de los casos mencionados fue el Salón de Usos Múltiples del barrio Los Paraísos, en Miguel Lanús, ganador del año pasado dentro del programa de puesta en valor.
El lugar sufrió vandalismo y deterioros en cielorrasos, aberturas y sanitarios, por lo que requerirá una importante inversión para su recuperación.
“Cuando la comunidad deja de apropiarse del espacio, aparecen el abandono y el vandalismo. Por eso insistimos en que el proceso no termina cuando se entrega la obra”, indicó.
En ese sentido, resaltó que muchos barrios logran sostener y mejorar los proyectos mediante actividades comunitarias, rifas, plantación de árboles o incorporación de nuevos elementos urbanos.
“Cuanto más vida tiene el espacio, menos inseguridad y vandalismo hay”, afirmó.
Cómo sigue el cronograma
Las asambleas barriales continuarán hasta el 10 de junio, fecha en la que se realizará el último encuentro en la zona de Ribera del Paraná.
Luego se habilitará la etapa de presentación de formularios, que podrá hacerse de manera presencial en delegaciones municipales, en las oficinas ubicadas sobre calle Rivadavia 1830, o mediante plataforma virtual.
A partir de julio comenzará el análisis de factibilidad técnica y económica de cada propuesta, una instancia que se extenderá aproximadamente durante tres meses y en la que intervienen distintas áreas municipales.
La votación final de los proyectos se realizará entre noviembre y diciembre mediante la plataforma Munidigital. Cada vecino podrá votar una sola vez, utilizando un usuario registrado previamente.
Proyectos en ejecución
En paralelo, avanzan los expedientes y procesos administrativos de las obras ganadas en la edición 2025. Algunos proyectos ya muestran avances importantes, como la Plaza Malvinas, cuya ejecución se encuentra en etapa final.
“Es muy gratificante ver cómo los espacios se llenan de actividades. Llegamos a las siete de la mañana y ya había grupos haciendo ejercicio y utilizando la plaza”, comentó Tamara.
Finalmente, desde la organización destacaron que el Presupuesto Participativo se consolidó como una herramienta de participación ciudadana que permite a los vecinos transformar sus propias ideas en obras concretas para la ciudad.

