Portugal eliminó a Croacia tras un final electrizante marcado por el VAR y 18 minutos de tiempo adicional


Portugal selló su clasificación a los octavos de final del Mundial 2026 al derrotar por 2-1 a Croacia en un encuentro que tuvo un desenlace cargado de polémicas, revisiones tecnológicas y un tiempo de descuento que se extendió hasta los 108 minutos. El VAR fue protagonista absoluto al invalidar varios goles, incluido el empate croata en la última jugada del partido.

El árbitro noruego Espen Eskas había añadido diez minutos, pero las constantes interrupciones por revisiones hicieron que el encuentro se prolongara durante 18 minutos adicionales. En ese tramo final, el marcador cambió en varias oportunidades, aunque la tecnología terminó inclinando la balanza a favor del conjunto dirigido por Roberto Martínez.

A los 93 minutos, Gonçalo Ramos, que había ingresado poco antes en reemplazo de Cristiano Ronaldo, conectó de cabeza un centro de Rafael Leão para marcar el 2-1 que parecía definitivo para los portugueses.

Sin embargo, Croacia aún tendría una última oportunidad. En el minuto 102 (90+12), Josko Gvardiol envió el balón al fondo de la red y desató el festejo de los balcánicos. La celebración duró apenas unos segundos: tras la revisión del VAR, el tanto fue anulado por posición adelantada luego de detectarse un leve roce previo de Igor Matanović, acción que modificó la interpretación del fuera de juego.

La decisión fue posible gracias a la tecnología utilizada en el Mundial 2026, donde el balón incorpora un sensor capaz de detectar contactos mínimos. Ese registro confirmó que Matanović había tocado la pelota antes de la asistencia final, dejando en posición antirreglamentaria al jugador que definió la jugada.

Durante el desarrollo del encuentro, Portugal había dominado ampliamente la primera etapa, aunque fue Croacia la que golpeó primero gracias a un tanto de Ivan Perišić.

En el complemento, el VAR volvió a intervenir. A los 68 minutos, Eskas revisó una infracción de Nikola Vlašić sobre Renato Veiga dentro del área y sancionó penal para Portugal. Cristiano Ronaldo ejecutó con precisión y estableció el empate parcial.

El capitán portugués también había convertido otro gol durante el partido, pero fue invalidado por un ajustado fuera de juego, mientras que Croacia sufrió la anulación de otros tantos en un segundo tiempo donde prácticamente cada acción decisiva pasó por la revisión tecnológica.

Las reacciones tras la polémica

Finalizado el encuentro, las declaraciones del plantel croata reflejaron el desconcierto por las decisiones arbitrales.

«Le pregunté al árbitro qué había visto al final y me dijo que el sensor había indicado que Matanović había tocado el balón. No sé…», expresó Martin Baturina.

Por su parte, el propio Igor Matanović reconoció que sintió un contacto mínimo con el balón.

«Sinceramente, creo que sentí un ligero contacto con el pelo. Le pregunté al árbitro porque no estaba completamente seguro. Me dijo que hubo un toque muy sutil y que eso determinaba el fuera de juego.»

El entrenador Zlatko Dalić también lamentó el desenlace, aunque evitó responsabilizar a sus jugadores.

«No tengo nada que decir. Fuimos mejores, especialmente en la segunda parte. Al final, el VAR nos anuló tres goles y hubo mucha tensión. No tengo nada que reprocharles a los chicos.»

Con un cierre cargado de suspenso y decisiones tecnológicas determinantes, Portugal avanzó de ronda en un partido que quedará entre los más controvertidos del Mundial 2026.