A pesar de que la cosecha de 2024 fue la más alta de la historia, los productores de yerba mate cobran hoy menos por el kilo de hoja verde que hace tres años. En medios y en la política local se atribuye la caída de precios al DNU 70/2023, que desreguló el sector y redujo el poder del INYM. Sin embargo, los datos oficiales muestran que la principal causa es la sobreproducción y el exceso de stock acumulado.
Compras estatales que inflaron la demanda
Entre 2022 y 2023, el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación compró grandes cantidades de yerba mate para planes sociales. En 2022 se adquirieron alrededor de 8 millones de kilos, y en 2023, entre 12 y 15 millones de kilos, por más de 21 mil millones de pesos de aquel entonces.
Sin embargo, parte de ese stock nunca llegó a los beneficiarios. Según la subsecretaría legal del Ministerio de Capital Humano, más de tres millones de kilos permanecieron en depósitos del conurbano bonaerense y Tucumán en mal estado o “no apta para consumo humano”. El INYM también advirtió signos de adulteración y exceso de palo.
Estas compras funcionaron como un sostén artificial del mercado: los molinos tenían comprador garantizado y los precios se mantenían. Cuando el Estado dejó de comprar, esa demanda desapareció de manera inmediata.
Cosecha récord y saturación de stock
En 2024, ingresaron a los secaderos 986,7 millones de kilos de hoja verde, un aumento del 27,4% respecto al año anterior, equivalente a 219 millones de kilos de yerba elaborada. Del total, el mercado interno absorbió 258,8 millones de kilos, la cifra más baja desde 2012, y las exportaciones sumaron 43,8 millones de kilos.
El excedente, sumado a un stock acumulado de años anteriores, saturó los depósitos. Con abundante materia prima y precios estables, los molinos no necesitaban comprar más hoja verde, mientras los productores enfrentaban costos fijos y deudas sin margen de negociación.
La desregulación no creó el problema
El DNU 70/2023 eliminó ciertos mecanismos de control del INYM, pero la sobreproducción ya existía. Durante décadas, el Instituto fijaba precios de referencia, pero los productores nunca tuvieron poder real de negociación; el precio lo definían los molinos. La desregulación solo agravó la asimetría existente, pero no generó la caída de precios.
Exportaciones y perspectivas
En 2025, las exportaciones alcanzaron un récord de 57,98 millones de kilos (+32,2%), lo que alivió parcialmente el excedente, aunque representan menos del 20% de la producción total. El mercado interno sigue siendo el destino principal.
Especialistas del sector señalan que la solución requiere políticas activas de exportación, subsidios temporales al flete, promoción internacional en mercados como India, China y Europa, acuerdos estratégicos con Brasil y fondos de contingencia para productores pequeños.
Mientras tanto, la sobreproducción mantiene los precios bajos y genera riesgo de concentración en grandes molinos y abandono de chacras familiares. Según los datos oficiales, el problema no es la desregulación ni un decreto específico: el problema es el exceso de oferta.
Fuentes: Daniel Orloff para San Vicente Informa, Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM, estadísticas cerradas febrero 2026) y Boletín Oficial de la República Argentina.

