El papa León XIV instó este jueves al clero de la diócesis de Roma a renovar su compromiso con la fe y a proclamar el Evangelio en un contexto cultural que cambia rápidamente y en el que la indiferencia religiosa crece.
Durante la audiencia con los sacerdotes en el Aula Pablo VI del Vaticano, el Pontífice resaltó la importancia de la fraternidad sacerdotal y animó especialmente a los sacerdotes jóvenes a apoyarse mutuamente frente al cansancio y las dificultades propias del ministerio.
Reavivar el don de Dios
El Santo Padre instó a los sacerdotes a no limitarse a cumplir un plan pastoral predefinido, sino a ejercer creatividad en su labor pastoral: “Iglesia de Roma, acuérdate de reavivar el don de Dios”, afirmó. Reconoció que, a veces, los sacerdotes se sienten desanimados por los rápidos cambios culturales, la rutina y la indiferencia hacia la fe, y subrayó la necesidad de mantener vivo el fuego espiritual que Dios les ha confiado.
Comunión y colaboración
León XIV señaló que no es posible actuar de manera aislada y subrayó la urgencia de volver a proclamar el Evangelio: “Esta es la prioridad”, dijo, instando a buscar caminos que ayuden a las personas a reencontrarse con la promesa de Jesús.
El Papa también animó al clero a involucrar activamente a niños, jóvenes y familias, y a colaborar con instituciones locales, escuelas y especialistas en educación y ciencias humanas, para atender el malestar existencial y las dificultades que enfrentan las nuevas generaciones.
“No tenemos soluciones fáciles que garanticen resultados inmediatos, pero podemos permanecer atentos a los jóvenes, hacernos presentes, acogerlos y compartir parte de sus vidas”, agregó.
Apoyo a los sacerdotes jóvenes
El Pontífice se dirigió de manera especial a los sacerdotes más jóvenes, reconociendo los desafíos particulares de su generación: “Los invito a no cerrarse nunca. No tengan miedo de dialogar, incluso sobre su cansancio y sus crisis, especialmente con hermanos sacerdotes que puedan ayudarlos”.
Para finalizar, León XIV exhortó a vivir la fraternidad sacerdotal de manera concreta: “Acompañémonos y apoyémonos unos a otros”, concluyó.

