El rector del Seminario Diocesano Santo Cura de Ars reflexionó sobre el Evangelio según san Mateo, que presenta a Jesús caminando sobre el mar, y afirmó que, en medio de las “tempestades” de la vida, Él sale al encuentro de las personas para devolverles la paz.
En el marco de la fiesta de San Juan María Vianney, el Cura de Ars, patrono de los sacerdotes y del Seminario Diocesano, el rector de la institución, padre Gervacio Silva, agradeció la presencia de la comunidad y destacó el acompañamiento que brinda mediante la oración. La celebración contó con la presencia del obispo de la diócesis de Posadas, monseñor Juan Rubén Martínez, junto al clero, los seminaristas y sus familiares, además de fieles que participaron para rezar especialmente por las vocaciones sacerdotales.
“Qué felicidad tan grande estar celebrando hoy esta fiesta de nuestro santo patrono, el Cura de Ars, patrono de todos los sacerdotes, patrono de nuestro Seminario Diocesano”, expresó el padre Silva al comienzo de su homilía, durante la Santa Misa celebrada el domingo 9 de agosto en honor al Cura de Ars.
El sacerdote también agradeció a quienes acompañan la vida del Seminario: “Qué alegría estar celebrando junto a ustedes, junto a la comunidad, que siempre están en oración y con su oración también sostienen todo el desarrollo de la vida aquí en el seminario”.
La reflexión sobre el Evangelio
El padre Silva centró su homilía en el Evangelio del día (Mateo 14, 22-36), que relata el momento posterior a la multiplicación de los panes y el episodio en el que Jesús camina sobre el mar.
Recordó que, después de la multiplicación de los panes, Jesús pidió a sus discípulos que subieran a la barca y fueran hacia la otra orilla, mientras Él permanecía rezando. Durante la noche, los discípulos atravesaron una fuerte tormenta, con viento que sacudía la embarcación.
En medio de esa situación, Jesús salió a su encuentro caminando sobre el mar. Los discípulos tuvieron miedo y pensaron que estaban viendo un fantasma. Jesús entonces los invitó a no tener miedo.
El rector del Seminario se detuvo especialmente en el episodio de Pedro, quien le pidió a Jesús caminar sobre el mar hacia Él. Pedro comenzó a hacerlo, pero en medio del mar dejó de mirar a Jesús y comenzó a mirar las olas. Entonces le ganó el miedo, la desesperanza y la desconfianza, y empezó a hundirse.
Jesús lo salvó y, después de subir a la barca, la tempestad se calmó. Los discípulos reconocieron entonces que era el Hijo de Dios.
A partir de este relato, el padre Silva señaló que las personas también atraviesan momentos de dificultad. “Todos en esta vida pasamos por momentos de tempestad”, afirmó.
Explicó que, mientras las personas navegan hacia “la otra orilla”, pueden atravesar situaciones que provocan “angustia, tristeza, miedo”. Sin embargo, remarcó que el Evangelio contiene una buena noticia: “Jesús es Aquel que está a nuestro lado, que viene a nuestro encuentro”.
Según expresó, Jesús puede transformar la tormenta en un momento de paz y calma. En ese sentido, mencionó a personas que atraviesan enfermedades, falta de trabajo, dificultades económicas, soledad, tristeza y angustia.
“Hoy Jesús nos dice que en medio de esas tormentas Él quiere acercarse para devolvernos la paz”, sostuvo.
El sacerdote también destacó el alcance de los medios de comunicación para acompañar a personas que atraviesan situaciones difíciles.
“Estamos llegando a través de los medios de comunicación que nos acompañan hoy a tantísimos lugares, hogares, cárceles, hospitales, donde hay gente que está remando en aguas caudalosas, con tormentas muy grandes”, expresó.
En ese contexto, afirmó que Jesús quiere tender su mano a quienes se encuentran hundidos en sus problemas y no encuentran una salida. “Jesús es Aquel que puede devolverte la paz”, manifestó.
El pedido por las vocaciones sacerdotales
En la fiesta del Cura de Ars, el padre Silva pidió rezar especialmente por los sacerdotes, los seminaristas y quienes sienten el llamado al ministerio sacerdotal.
“Queremos rezar especialmente en el día del Cura de Ars por los sacerdotes, por todos los sacerdotes, por los que se están formando también para ser sacerdotes, los seminaristas, por aquellos que van a ingresar al seminario próximamente”, expresó.
El rector señaló que muchos de ellos están allí porque sienten “en su corazón el llamado de Jesús a consagrar su vida y a vivir en ministerio sacerdotal”.
En ese marco, destacó la misión de los sacerdotes:
“Rezamos especialmente por los sacerdotes porque son los sacerdotes los que tienen la misión de hacer presente a Jesús en medio de nuestra sociedad, en nuestra Iglesia, en nuestro mundo que atraviesa muchas veces tempestades”, afirmó.
La referencia al Cura de Ars
Durante su homilía, el padre Silva compartió también una anécdota vinculada con el Cura de Ars. Relató que un hombre ateo se había interesado por la cantidad de personas que acudían a confesarse y conversar con el sacerdote en aquel pequeño pueblo de Francia.
Según la anécdota relatada por el rector, después del encuentro le preguntaron al hombre por qué se había convertido. La respuesta fue: “Vi a Dios a través de un hombre”.
El padre Silva relacionó esta historia con la misión de los sacerdotes y la importancia de las vocaciones, para que Cristo pueda llegar a las personas a través de ellos.
“Qué bueno que recemos por las vocaciones sacerdotales para que Cristo pueda llegar a través del sacerdote, de cada uno de los sacerdotes de nuestra diócesis, a tantísimas personas que necesitan encontrarse con Jesús para calmar la tempestad de su vida, para encontrar paz, para encontrar misericordia, para encontrar perdón, para encontrar una palabra de esperanza y de aliento”, afirmó.
Finalmente, agradeció nuevamente la presencia de la comunidad y pidió continuar rezando por las vocaciones sacerdotales.
“Les quiero pedir que sigan rezando por las vocaciones sacerdotales para que nunca falten ministros consagrados que acerquen a Jesús a la vida de todos los que lo necesitan”, expresó.
La celebración concluyó con la invocación al Cura de Ars para que interceda por todos los presentes.


