«Necesitamos trabajar por nuestra independencia y nuestra soberanía», afirmó Mons. Martínez


En el Tedeum por el Día de la Independencia y la solemnidad de Nuestra Señora de Itatí, el obispo de la diócesis de Posadas recordó que la independencia fue un proceso histórico, llamó a discernir los desafíos del mundo actual frente a los intereses que pueden afectar la soberanía nacional y pidió pensar los proyectos «desde la gente y con la gente», especialmente en favor de los más pobres.

En la Santa Misa del Tedeum por el Día de la Independencia y la festividad de Nuestra Señora de Itatí, celebrada el jueves 9 de julio en la Catedral San José de Posadas, monseñor Juan Rubén Martínez, centró su homilía en la necesidad de fortalecer la independencia y la soberanía nacional mediante un discernimiento comprometido con la realidad actual, iluminado por la fe y orientado al bien común.

Escuchá la homilía de Mons. Martínez en la Misa del Tedeum en la Catedral de Posadas:

 

Al iniciar su homilía, el obispo expresó la alegría de celebrar la Eucaristía en el día de Nuestra Señora de Itatí, patrona del Nordeste Argentino y de la Diócesis de Posadas, y destacó que la jornada era también una ocasión especial para rezar por la Argentina.

Mons. Martínez recordó que la advocación de Itatí nació prácticamente en la misma época en que San Roque González fundaba la reducción de la Anunciación de Itapúa, actual Posadas. En ese contexto, evocó la figura del misionero franciscano Fray Luis Bolaños y subrayó que María «siempre nos acompaña» en la misión evangelizadora de la Iglesia y ha estado presente a lo largo de los dos mil años de historia del cristianismo, especialmente en América Latina.

Al referirse al 9 de Julio, el obispo sostuvo que la independencia argentina «no solo fue un acontecimiento, fue un proceso«, construido durante muchos años por hombres y mujeres que anhelaban la libertad de estas tierras. En ese marco recordó también la participación de Andrés Guacurarí y Artigas en la defensa del territorio y destacó la decisión adoptada en el Congreso de Tucumán de declarar la independencia «de España y de toda otra potencia extranjera», expresión impulsada por el general José de San Martín.

«Hoy celebramos a esta gente, hombres y mujeres de aquella época, que habrán sufrido mucho todo esto. Celebramos su heroicidad en esos contextos«, afirmó.

A partir de esa memoria histórica, invitó a pedir a la Virgen «algún poquito de heroicidad» para afrontar los procesos actuales y trabajar por la independencia y la soberanía nacional.

El obispo señaló que los desafíos de hoy son diferentes a los de 1816, pero requieren el mismo ejercicio de discernimiento. En ese sentido, advirtió sobre un mundo globalizado, marcado por el acelerado desarrollo tecnológico y por el poder concentrado en pocos actores.

«Hoy, en ese discernimiento, hay que ver que todo es muy complejo. Hay que discernir; a veces no son gobiernos los que buscan tomar posesión de lo nuestro perdiendo nuestra independencia, no son gobiernos, a veces son empresas y vienen por el litio, el litio de Bolivia, el litio de Chile, el litio de Argentina, y es discernir qué actitud tenemos de independencia ante este mundo complejo«, expresó.

Más adelante, Mons. Martínez afirmó que la Palabra de Dios ofrece una clave para comprender la realidad, al recordar que Dios siempre actuó desde los márgenes y no desde los centros de poder.

«Dios, en su obrar la historia, nunca obró en los centros, siempre obró en los costados«, señaló, al mencionar que la Anunciación ocurrió en Nazaret y el nacimiento de Jesús en Belén, lejos de las grandes ciudades de la época.

Desde esa perspectiva, sostuvo que también Argentina debe discernir su lugar en el mundo. «Es cierto que nosotros, Argentina, está en un costado del mundo. Por más que quizás podamos ser campeones del mundo, estamos en los costados. Y tendremos que discernir desde dónde estamos«, reflexionó.

En el tramo final de su homilía, el obispo llamó a orientar las decisiones públicas y los proyectos nacionales poniendo en el centro a las personas.

«Hay que pensar nuestros proyectos desde la gente y con la gente, para la gente y sobre todo para los más pobres y los que más necesitan«, afirmó.

Finalmente, pidió a Dios el don de la sabiduría para discernir el presente y el futuro del país. «Que tengamos sabiduría para discernir dónde estamos, para dónde vamos y cómo hoy podemos ser independientes«, concluyó.

Redacción: Fabricio Salto para Radio Tupambaé
Fotos: Rocío Ayala para Pastoral de Comunicación