La propuesta fue presentada durante una reunión extraordinaria del Directorio del Instituto en Posadas. El planteo contempla una mayor participación del organismo sanitario nacional en tareas de registro, inspección, trazabilidad y control de la actividad yerbatera. El representante misionero Ricardo Maciel advirtió que la medida podría afectar una de las principales funciones que conserva el INYM.
El Gobierno nacional presentó este martes una propuesta para modificar el esquema de fiscalización de la actividad yerbatera y avanzar en una mayor articulación entre el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA).
El planteo fue expuesto durante una reunión extraordinaria del Directorio del INYM, realizada en Posadas, con la participación de representantes de los distintos sectores de la cadena yerbatera y funcionarios nacionales de las áreas de Desregulación y Agricultura.
Entre los funcionarios presentes estuvieron Eugenio Marí, subsecretario de Reformas Estructurales; Brenda Padilla Tanco, directora nacional de Planificación de Reformas Estructurales; Martín Giaccio, subsecretario de Economías Regionales y de Pequeños y Medianos Productores; Martín Fernández, jefe de Gabinete de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca; además de representantes del SENASA.
Desde el organismo yerbatero señalaron que la reunión se enmarca en un proceso de “modernización institucional”, que contempla la implementación de herramientas de Gestión Documental Electrónica, modificaciones en el sistema de estampillado, un ordenamiento de las resoluciones vigentes y una posible articulación con el SENASA para tareas vinculadas con registro, inspección, trazabilidad y control.
Qué controles quedarían bajo análisis
El representante de Misiones en el Directorio, Ricardo Maciel, sostuvo que la propuesta podría implicar el traslado al SENASA de funciones que actualmente desarrolla el INYM.
Según explicó, entre las tareas alcanzadas por el planteo se encuentran los controles sobre el ingreso de materia prima a los secaderos, el seguimiento de stocks y la verificación de la calidad de la yerba canchada, tanto de producción nacional como proveniente del exterior.
También está en discusión el sistema de trazabilidad relacionado con el estampillado de los paquetes de yerba mate. De acuerdo con lo expuesto durante la reunión, Nación analiza avanzar hacia un mecanismo de sello codificado que permita digitalizar el seguimiento del producto.
El INYM informó además que se evalúa la posibilidad de establecer un convenio con el SENASA para articular acciones de ejecución, fiscalización, registro, inspección y control de la materia prima, junto con el cumplimiento de las disposiciones del Código Alimentario Argentino.
La advertencia de Misiones
Maciel cuestionó el alcance que podría tener la modificación y sostuvo que la fiscalización constituye una de las funciones centrales que todavía conserva el Instituto.
“Quitarle la principal función que tiene, que es la de fiscalización”, afirmó el representante misionero al ser consultado sobre las consecuencias que tendría el planteo.
En ese sentido, consideró que una eventual transferencia de esas tareas al SENASA podría afectar también el esquema de financiamiento del organismo, debido a la relación existente entre las tareas de inspección y fiscalización y el sistema de estampillado.
“¿Qué sentido tendría cobrar una tasa de fiscalización si esa fiscalización ya no la puede hacer?”, planteó.
Maciel también señaló que los funcionarios nacionales plantearon una orientación del INYM hacia actividades de promoción del producto y acompañamiento a la industria. Según su interpretación, un cambio de esa naturaleza podría requerir una modificación del marco legal que dio origen al Instituto.
La discusión continuará en el Directorio
El representante misionero aclaró que la posibilidad de trabajar de manera coordinada con el SENASA no es el punto cuestionado, sino el eventual desplazamiento del INYM de sus funciones específicas de fiscalización sobre la actividad yerbatera.
“El INYM puede interactuar con SENASA, pero dejándole la normativa propia al Instituto”, sostuvo.
Maciel remarcó además que el planteo todavía no constituye una decisión definitiva y que deberá ser analizado por el Directorio del organismo junto con los representantes de los distintos sectores de la cadena.
La propuesta fue conocida por los directores durante la reunión extraordinaria realizada este martes, por lo que el debate sobre el alcance de los cambios continuará en las próximas instancias institucionales.

