Mons. Wallace Banach iniciará su misión en Argentina con un llamado a la comunión eclesial


El nuncio apostólico designado para la Argentina, monseñor Michael Wallace Banach, envió una carta al presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), monseñor Marcelo Colombo, en la que expresó su gratitud por la misión encomendada por el papa León XIV y su deseo de fortalecer los vínculos de unidad con la Iglesia argentina.

La carta, fechada el 14 de mayo en Budapest y coincidente con la fiesta de san Matías Apóstol, constituye el primer saludo formal del futuro representante pontificio tras conocerse oficialmente su nombramiento.

En el mensaje, Banach aseguró sentirse “conmovido” por la responsabilidad recibida y manifestó su intención de llegar pronto al país para comenzar el servicio diplomático y pastoral confiado por el Santo Padre.

Asimismo, recordó palabras pronunciadas por el Papa durante un encuentro de representantes pontificios realizado en Roma el año pasado, en el que exhortó a los nuncios a reflejar una Iglesia “siempre dispuesta a todo por amor”, cercana a los pobres y comprometida con la defensa del derecho a creer en Dios.

“El Santo Padre cuenta con nosotros para que todos sepan que la Iglesia está del lado de los últimos y de quienes más sufren”, señaló el nuncio electo al citar el mensaje papal.

Monseñor Banach sostuvo además que entiende su nueva misión como un servicio destinado a consolidar la comunión entre la Santa Sede y las Iglesias particulares de la Argentina. Indicó también que buscará desempeñar esa tarea con fidelidad a su lema episcopal, Humanitate et Caritate.

El futuro nuncio encomendó su ministerio a la intercesión de Nuestra Señora de Luján y pidió a monseñor Colombo que hiciera extensivo su saludo a todos los obispos argentinos, a quienes aseguró desde ahora sus oraciones por el ministerio pastoral que desarrollan en el país.

Finalmente, transmitió sus deseos de paz y renovación espiritual con vistas a las celebraciones de la Ascensión del Señor y Pentecostés, y solicitó ser acompañado con la oración en el inicio de su misión diplomática en la Argentina.