En su tradicional visita a los estudios de Radio Tupambaé, el obispo de la diócesis de Posadas, monseñor Juan Rubén Martínez, afirmó que “la gente ya no cree en el INDEC”, advirtió que “el salario no alcanza” y reclamó “datos más verídicos que reflejen la realidad”, en un contexto marcado por la pérdida del poder adquisitivo.
Además, destacó una Semana Santa “intensa y gozosa” con masiva participación de fieles, llamó a sostener una “esperanza activa” frente a la pobreza y la violencia, cuestionó una economía que “no se refleja en el día a día”, pidió priorizar la educación como base de la democracia, valoró el compromiso solidario de Cáritas y alertó sobre el complejo escenario social y global.
El audio de Mons. Martínez en FM 105.9 con su análisis sobre pobreza, salarios y credibilidad del INDEC:
Una Semana Santa “intensa y gozosa”
El obispo valoró la fuerte convocatoria en las celebraciones del Triduo Pascual, al que definió como el “momento central de la fe cristiana”, y subrayó que la participación fue “impresionante” tanto en parroquias urbanas como en comunidades del interior.
Recordó especialmente la misa crismal en Apóstoles, con la presencia de gran parte del clero, y la multitudinaria celebración en San Ignacio, que reunió a unas 10 mil personas, además de otras actividades en distintos puntos de la diócesis, incluido el cierre en el santuario de Loreto.
En ese marco, reafirmó el mensaje pascual: “Tenemos la certeza de que el que murió, resucitó”, y sostuvo que esa fe impulsa una “esperanza activa”, capaz de transformar la realidad frente a las dificultades actuales.
“El salario no alcanza y la pobreza crece”
Mons. Martínez fue contundente al describir la situación económica: “Hoy la pobreza ya no está solo asociada a la desocupación; hay personas con trabajo formal que siguen siendo pobres”. Señaló que el problema central es la pérdida del poder adquisitivo y reiteró que “el sueldo no alcanza” para cubrir los gastos básicos.
En ese contexto, cuestionó la credibilidad de los datos oficiales: “La gente ahora ya no cree en el INDEC. Hay que ingresar más datos para que el número del índice sea más verídico y refleje la realidad”. Según explicó, las mediciones no contemplan plenamente gastos esenciales como servicios, lo que distorsiona la percepción de la situación económica.
También advirtió que “no sirve” sostener cifras alejadas de la experiencia cotidiana y consideró que existe un componente político en esa construcción. “La gente no come vidrio”, enfatizó.
Asimismo, remarcó el crecimiento de la desigualdad, al señalar que el 10% de mayores ingresos percibe hasta 13 veces más que los sectores más bajos, y ejemplificó con el impacto del costo de medicamentos, servicios y vivienda en jubilados y trabajadores.
Críticas al enfoque económico
El obispo planteó que la economía debe estar “al servicio de la persona” y no subordinada a intereses financieros. “Si la economía no se refleja en el día a día de la gente, no sirve”, afirmó.
En esa línea, consideró fundamental “escuchar y recorrer la realidad concreta” de las familias y advirtió que “si el oído no está en la gente, la economía pierde sentido”.
Violencia global y llamado a la paz

Mons. Martínez también se refirió al contexto internacional y manifestó su preocupación por el aumento de la violencia. En ese sentido, destacó el llamado del Papa León XIV a evitar expresiones agresivas y abogó por la paz, alertando sobre los riesgos de una escalada bélica.
Juventud, educación y futuro
Durante la charla, el obispo compartió sus encuentros recientes con jóvenes en ámbitos académicos, donde abordó temas como la inteligencia artificial y su dimensión ética. Valoró el interés de los estudiantes y destacó la importancia del pensamiento crítico y la capacidad de discernimiento.
A su vez, insistió en que la educación debe ocupar un lugar central: “De la educación depende nuestra democracia”. Lamentó que no figure entre las principales prioridades y advirtió que, sin formación, se corre el riesgo de caer en una “pseudo democracia”.
También destacó el papel del Instituto Montoya y de las universidades —como la Católica de Santa Fe y la UCAMI—, al subrayar su contribución clave a la formación de profesionales y al desarrollo integral de la región.
Solidaridad en tiempos difíciles
Finalmente, puso en valor el compromiso de la comunidad a través de Cáritas, cuya colecta de Cuaresma reflejó gestos solidarios incluso en sectores con menos recursos. Consideró estas acciones como una expresión concreta de esperanza en medio de la crisis.
“Vivimos tiempos complejos, con muchas sombras, pero la fe nos impulsa a no quedarnos de brazos cruzados”, concluyó el obispo, reafirmando el llamado a construir una sociedad más justa desde el compromiso cotidiano.

Fotos: Adriano Galarza
Redacción: Fabricio Salto para Radio Tupambaé
La charla completa está disponible en nuestro canal de YouTube
Streaming: Adriano Galarza

