Misiones amplía a 40 ecopuntos y prevé separación de residuos en 22 municipios


La provincia de Misiones atraviesa un proceso de expansión sostenida en materia de gestión ambiental. En apenas cuatro años, pasó de contar con un único ecopunto y tres municipios con programas de recolección diferenciada a superar los 40 ecopuntos distribuidos en 22 localidades, con esquemas activos de clasificación y economía circular.

El crecimiento, impulsado por el Gobierno provincial, no se limita a la infraestructura: actualmente se trabaja en un proyecto de ley que buscará establecer la obligatoriedad de la separación de residuos en todos los municipios.

El subsecretario de Economía Circular, Fernando Santacruz, confirmó el avance de la iniciativa en declaraciones a FM Santa María de las Misiones. “Hace cuatro años la provincia tenía un ecopunto y tres municipios con programas de recolección diferenciada. Hoy tenemos más de 40 ecopuntos y más de 22 municipios trabajando en clasificación y economía circular”, señaló.

Expansión territorial y nuevos centros

El desarrollo del sistema alcanza incluso a municipios que hasta hace poco no contaban con políticas ambientales específicas. En Campo Grande, por ejemplo, se concretó recientemente la venta de cinco toneladas de vidrio reciclado, marcando un hito en la incorporación local a la economía circular.

Actualmente, los ecopuntos reciben papel, cartón, vidrio, metales, plásticos, aceite vegetal usado, pilas y baterías, siempre limpios y secos. En algunas localidades se sumó además la recepción de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE). En Eldorado, por caso, se habilitó la entrega de estos materiales todos los sábados.

Durante el año pasado se inauguró en el Parque Industrial de Eldorado el primer centro de acopio transitorio de residuos electrónicos de la provincia. El esquema prevé su ampliación con nuevos centros en Oberá y Apóstoles, bajo un modelo de regionalización que permitirá optimizar la logística y ampliar la cobertura territorial.

La meta oficial para 2026 contempla la construcción de nueve ecopuntos adicionales y alcanzar al menos 30 municipios con puntos de recepción, lo que elevaría la red provincial por encima de las 50 instalaciones. En ciudades como Posadas, Oberá y Montecarlo ya funcionan múltiples espacios de acopio.

Hacia un nuevo marco normativo

El paso siguiente será normativo. El Ejecutivo provincial impulsa un proyecto de ley para que la recolección diferenciada deje de ser voluntaria y se convierta en obligatoria en todo el territorio.

Actualmente, solo el municipio de Apóstoles cuenta con una ordenanza que exige la clasificación de residuos. La propuesta oficial prevé avanzar inicialmente con un sistema de incentivos antes que sanciones. Entre las alternativas en análisis figura la posibilidad de aplicar descuentos en tasas municipales a quienes clasifiquen correctamente y, en una etapa posterior, establecer esquemas tarifarios diferenciados según la cantidad de residuos generados.

La estrategia apunta a consolidar el hábito social antes de implementar penalidades. “Lo ideal es que lo hagamos por convicción”, remarcaron desde la Subsecretaría.

Impacto productivo y empleo verde

El crecimiento del sistema también comienza a mostrar resultados económicos. Cada ecopunto puede generar hasta una tonelada mensual de materiales reciclables, volumen que alimenta circuitos productivos locales y emprendimientos vinculados a la economía circular.

Entre las iniciativas en marcha se destacan programas de canje de frascos por productos regionales y redes de recolección de aceite vegetal usado que abastecen proyectos sustentables.

Además, el plan provincial incluye la ampliación del programa “Mi Escuela Recicla” a establecimientos del Servicio Provincial de Enseñanza Privada de Misiones (SPEPM) y la convocatoria a empresas privadas para sponsorear nuevos ecopuntos, replicando experiencias de articulación público-privada desarrolladas durante el último año.

Con una red en expansión y un proyecto legislativo en camino, la provincia busca consolidar un cambio cultural que, según anticipan desde el área ambiental, en los próximos años podría convertir la clasificación de residuos en una práctica cotidiana en todo el territorio misionero.

Fuente: Primera Edición