Bajo el lema “A Fátima en comunión, caminamos en misión”, la tradicional peregrinación reunió desde temprano a familias, jóvenes y comunidades parroquiales que caminaron unidos hacia el santuario mariano en Garupá.
En una mañana marcada por el frío, el silencio de la madrugada y las primeras luces del día, miles de peregrinos comenzaron hoy la 64° Peregrinación a Nuestra Señora de Fátima, una de las expresiones de fe más profundas y convocantes de Misiones. Desde las 6, la imagen de la Virgen partió desde la Catedral de Posadas acompañada por fieles que, entre rezos, cantos y mates compartidos, emprendieron el tradicional camino hacia el santuario ubicado sobre la ruta nacional 12, en Garupá.
La extensa columna de creyentes avanzó por las calles Félix de Azara, avenida Rademacher y Tierra del Fuego, hasta tomar la ruta y continuar la caminata de cerca de diez kilómetros. Abrigados para enfrentar las bajas temperaturas, familias enteras, grupos parroquiales, jóvenes y adultos mayores renovaron una vez más una tradición que atraviesa generaciones y forma parte de la identidad espiritual del pueblo misionero.
Este año, la celebración tiene como lema “A Fátima en comunión, caminamos en misión”, un mensaje que invita a vivir la fe desde el encuentro con el otro, la esperanza y el compromiso cristiano. Durante el trayecto, se multiplicaron las expresiones de devoción: rosarios, canciones marianas y momentos de oración acompañaron cada paso de quienes llegaron para agradecer, pedir o simplemente caminar junto a María.
Se prevé que los peregrinos llegaron al santuario cerca de las 9 para participar de la misa central, presidida por el obispo Juan Rubén Martínez. La jornada continuará con distintas celebraciones litúrgicas y espacios comunitarios pensados para toda la familia.
A las 11 comenzó la misa por los enfermos y ancianos, mientras que al mediodía comenzará el festival familiar, con propuestas recreativas y presentaciones artísticas. Más tarde, a las 13.30, tendrá lugar la misa de la amistad, especialmente destinada a peregrinos llegados desde Paraguay y otras regiones.
Por la tarde, la comunidad vivirá la Misa de la Divina Misericordia a las 15, un momento dedicado a la oración por la paz y la sanación espiritual. Finalmente, a las 19.30, la misa de envío misionero marcará el cierre de esta histórica edición de la peregrinación.
El sacerdote Héctor Arrúa, párroco de Fátima y conocido cariñosamente como “Charito”, destacó que esta celebración “es la fiesta del pueblo” y valoró la fidelidad de los peregrinos que, año tras año, llegan al santuario sin importar las condiciones climáticas.
“Fátima comenzó siendo algo pequeño y fue creciendo de manera colosal. Hoy celebramos 64 ediciones de esta peregrinación que ya pertenece al corazón del pueblo misionero”, expresó el sacerdote.
Durante toda la jornada, el predio del santuario permanecerá abierto para recibir a los fieles que se acercan a compartir un momento de oración, encuentro y fraternidad. Una vez más, Fátima se convierte en el lugar donde la fe del pueblo camina unida, guiada por María y sostenida por la esperanza.

