Milei reafirmó su alianza estratégica con Estados Unidos y descartó un quiebre comercial con China


El presidente Javier Milei ratificó su alineamiento geopolítico con Estados Unidos y elogió el liderazgo de Donald Trump en el actual escenario internacional, aunque aclaró que esa definición estratégica no implicará una ruptura de los vínculos comerciales de la Argentina con China.

“Yo no voy a romper lazos comerciales con China”, aseguró el mandatario al rechazar interpretaciones que asocian su política exterior con un eventual aislamiento económico del país asiático. Según explicó, la relación con Washington responde a una alianza de carácter geopolítico, mientras que el comercio exterior se rige por una lógica diferente.

Durante una entrevista con el canal de streaming Neura, Milei buscó despejar lo que definió como “lecturas perversas” sobre su posicionamiento internacional. “Siempre hablé de alianza geopolítica, porque una cosa es la geopolítica y después está la cuestión comercial”, subrayó. En ese sentido, recordó que incluso Estados Unidos mantiene vínculos comerciales con China sin que ello contradiga sus intereses estratégicos.

El Presidente volvió a respaldar de manera explícita a la administración de Donald Trump, en particular tras la reciente intervención estadounidense en Venezuela y la captura del exdictador Nicolás Maduro. A su juicio, el mandatario norteamericano “está rediseñando el orden mundial” y promoviendo un cambio de paradigma: “Se dejó de pensar en términos de globalización para pensarse en términos de geopolítica”.

Desde esa perspectiva, Milei sostuvo que parte central del debate internacional actual pasa por “terminar con el socialismo asesino”, en referencia a los regímenes de Venezuela, Cuba y Nicaragua. Además, afirmó que el accionar de Trump generó un “reordenamiento” global, en el que algunos países quedaron mejor posicionados que otros, y recordó que la alineación argentina con Estados Unidos formó parte de su plataforma electoral desde antes de asumir la presidencia.

Al justificar su apoyo a la intervención en Venezuela, el jefe de Estado calificó al régimen de Maduro como “una dictadura en vigencia” y lo definió como “un narcoestado terrorista”. En ese marco, denunció vínculos con Irán, Hezbollah y Hamas, además de señalar su rol en actividades de inteligencia regional y en el financiamiento de actores políticos, mediáticos y empresariales.

Milei también rechazó las críticas que atribuyen la acción estadounidense a un interés exclusivo por las reservas petroleras venezolanas. “Todos los que hoy se preocupan por el petróleo de Venezuela no dijeron nada cuando se lo llevaba Cuba”, cuestionó. En línea con esa postura, citó una frase de la actriz venezolana Catherine Fulop —“No me importa el petróleo, me importa que me devuelvan la libertad”— para enfatizar la primacía de los derechos civiles sobre la discusión energética.

Según el Presidente, la intervención de Estados Unidos apunta además a desarticular el uso de la logística de la empresa estatal PDVSA para el narcotráfico. En ese contexto, criticó a sectores de la izquierda por carecer de “honestidad intelectual” y por recurrir, a su entender, a argumentos falaces tras haber sido “derrotados en el debate de ideas”.

Finalmente, Milei puso el foco en las violaciones a los derechos humanos en Venezuela, al mencionar prácticas de tortura y represión en centros de detención como el Helicoide, y recordó el caso del gendarme argentino Nahuel Gallo, detenido bajo acusaciones de presunto espionaje. Para el mandatario, estos hechos refuerzan la necesidad de una postura firme frente a los regímenes autoritarios de la región.