El secretario general de la CGT Misiones participó de una reunión con el gobernador Hugo Passalacqua y representantes gremiales en Posadas. Advirtió sobre la pérdida del poder adquisitivo, el endeudamiento de las familias y la situación de la industria, y sostuvo que los trabajadores deben tener mayor participación en las decisiones políticas.
El secretario general de la CGT Misiones, José Milcíades Giménez, reclamó la unidad del movimiento obrero y cuestionó la orientación de las políticas laborales y económicas del Gobierno nacional, durante una entrevista en el programa Nuestras Mañanas, de Radio Tupambaé.
El dirigente se refirió a la reunión que se realizó en Posadas con la participación del gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, y representantes de distintas organizaciones sindicales, en el marco de un encuentro dedicado a la justicia social y al papel del movimiento obrero.
Giménez consideró importante que los trabajadores tengan espacios de diálogo con las autoridades provinciales para transmitir sus necesidades y plantear alternativas frente a la situación económica. En ese sentido, destacó la participación de los gremios en las mesas paritarias y sostuvo que, más allá de los resultados concretos, es necesario mantener instancias de negociación.
«Hoy se toma lo que hay, no lo que merecemos», afirmó al cuestionar los acuerdos salariales y advertir sobre las dificultades que atraviesan los trabajadores.
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Críticas a la situación económica y al endeudamiento de las familias
Durante la charla, el referente sindical cuestionó que los indicadores de inflación no reflejen, a su entender, las dificultades cotidianas de los argentinos. Mencionó la pérdida del poder adquisitivo, la desocupación, los despidos y el endeudamiento de las familias, al señalar que muchas personas recurren al crédito para cubrir necesidades básicas.
«Hoy la gente está endeudada, pero no para el paseo, no para el recreo, no para el turismo: para alimentarse», expresó.
En ese contexto, sostuvo que la asistencia alimentaria puede responder a necesidades inmediatas, pero planteó que la recuperación económica requiere políticas que promuevan el empleo, la producción y mejores ingresos para los trabajadores.
También vinculó la actividad industrial con la generación de puestos de trabajo y el movimiento del mercado interno. «Queremos industria, industria, industria. ¿Y por qué? Porque es directamente proporcional a justicia social. Queremos trabajo. La industria es trabajo», manifestó.
Según explicó, el salario de los trabajadores no beneficia únicamente a sus familias, sino que también sostiene la actividad comercial y los servicios, desde los restaurantes y hoteles hasta los pequeños emprendimientos y los trabajadores independientes.
El reclamo por la unidad sindical
Otro de los ejes centrales de su exposición fue la necesidad de superar las divisiones dentro del movimiento obrero. Giménez consideró que la unidad es una condición necesaria para fortalecer la representación sindical y ampliar la participación de los trabajadores en los espacios de decisión.
Al recordar el legado de Juan Domingo Perón y la conmemoración de su nacimiento, reivindicó la justicia social como principio de organización del movimiento obrero y llamó a transmitir esa tradición a las nuevas generaciones.
«El trabajador debe dejar de ser un instrumento de presión y pasar a ser un instrumento de poder», expresó, al citar una consigna que atribuyó al general Perón.
Asimismo, destacó la participación de las mujeres en la vida política y sindical y sostuvo que deben contar con las mismas posibilidades que los varones para elegir, ser elegidas y ocupar responsabilidades.
Para el dirigente, la unidad debe construirse tanto en el ámbito gremial como en el político, con el objetivo de fortalecer la representación de los trabajadores en los distintos niveles de gobierno.
Cuestionamientos a la reforma laboral
Giménez también se refirió a la reforma laboral y cuestionó la falta de convocatoria al diálogo con las organizaciones sindicales. En ese marco, sostuvo que una modificación de esa importancia debe discutirse con los representantes de los trabajadores.
«Es una reforma a la esclavitud», afirmó al expresar su rechazo a la iniciativa.
El dirigente señaló que, si no se habilitan instancias de negociación, los sindicatos podrían recurrir a medidas de fuerza. En ese sentido, mencionó la posibilidad de una acción conjunta que involucre a los sectores terrestre, marítimo y aéreo.
No obstante, planteó que el objetivo debe ser alcanzar una mesa de consenso en la que se puedan discutir los puntos de la reforma y defender las condiciones laborales y salariales.
Soberanía marítima e hidrovía
En otro tramo de la entrevista, Giménez manifestó su preocupación por la situación de la marina mercante, la soberanía marítima y la navegación fluvial. Cuestionó la participación de capitales extranjeros en actividades vinculadas con las vías navegables y advirtió sobre la necesidad de defender los intereses nacionales.
Al referirse a la hidrovía, explicó que las obras de profundización del canal permiten aumentar el calado disponible para los buques y, de esa manera, transportar mayores cargas. Sin embargo, cuestionó que los beneficios de esa actividad no se traduzcan, a su entender, en mayores oportunidades para el país y sus trabajadores.
Sus planteos se vincularon con su defensa de una política de desarrollo que promueva la producción nacional, el empleo y una mayor participación de los trabajadores en las decisiones sobre los recursos estratégicos.
Al finalizar, Giménez agradeció el espacio de diálogo y expresó su deseo de que se encuentren respuestas a las dificultades económicas que atraviesa la población. «Que todo el mundo pueda mínimamente alimentarse», manifestó.

