En los últimos días una publicación en redes sociales generó sorpresa al señalar que el docente y exfuncionario Miguel Acuña se encontraba realizando copias de llaves en la vía pública. Ante las repercusiones, el propio Acuña explicó que la actividad forma parte de un emprendimiento familiar que lleva adelante junto a su hijo Martín.
En diálogo con Nuestras Mañanas, Acuña aclaró que la iniciativa nació a partir de la inquietud de su hijo de 22 años, quien estudia Diseño Gráfico y buscaba comenzar a generar sus propios ingresos. “Una cosa es el Miguel Acuña docente o funcionario, y otra es el papá de Martín que lo acompaña en un proyecto. En el tiempo que no estoy cumpliendo mi función laboral, trabajo con él”, señaló.
Actualmente, Acuña se desempeña como integrante de un equipo de la Dirección de Parques, donde colabora en actividades educativas y en la recepción de contingentes en el Jardín Botánico. Según explicó, el emprendimiento de cerrajería y trabajos de sublimación se desarrolla fuera de ese horario.
Escuchá la entrevista completa realizada en Tupambaé:
Un proyecto familiar
El emprendimiento comenzó a fines del año pasado, cuando la familia decidió invertir en equipos para realizar copias de llaves y trabajos de sublimación, como la personalización de tazas, gorras o remeras.
“Mi hijo me planteó que quería trabajar y empezar a generar algo propio. Con su madre decidimos comprar los equipos. No fue fácil, hicimos un esfuerzo grande, pero creemos que es una oportunidad para él”, contó.
Acuña explicó que la actividad consiste en ofrecer servicios de cerrajería de manera móvil, atendiendo en la calle o a domicilio. “Es un trabajo como cualquier otro. El que necesita una copia de llave o cambiar una cerradura, paga el servicio. No es beneficencia, es un emprendimiento”, remarcó.
La idea de una cerrajería móvil
Uno de los objetivos del proyecto es consolidar una “cerrajería móvil”, que permita recorrer distintos barrios ofreciendo el servicio directamente en las viviendas.
Para ello, la familia adquirió una máquina cortadora de llaves portátil y equipos de energía que permiten trabajar en cualquier lugar. Además, planean acondicionar una camioneta para convertirla en el principal vehículo de trabajo.
“Muchas veces la gente necesita hacer una llave y no puede ir hasta una cerrajería. La idea es ir casa por casa ofreciendo el servicio”, explicó.
Aprender un oficio

Acuña destacó que el oficio de cerrajero se aprende principalmente con la práctica y agradeció la ayuda de amigos con experiencia en el rubro que lo orientaron en los primeros pasos.
Al mismo tiempo, señaló que el emprendimiento también está vinculado a la formación de su hijo en diseño gráfico, ya que Martín se está especializando en trabajos de sublimación y personalización de productos.
“Él está aprendiendo y creciendo en su área. Yo le transmito lo que voy aprendiendo en la cerrajería. Esto es para él, para su futuro”, afirmó.
“El trabajo en la calle no me avergüenza”

Acuña, quien a lo largo de su trayectoria ocupó distintos cargos públicos —entre ellos concejal de Posadas y funciones en áreas de tránsito y transporte— aseguró que no tiene inconvenientes en trabajar en la vía pública.
“Vengo de una familia humilde. En mi vida vendí de todo: hueso, cartón, botellas, hice fletes. Nunca me avergoncé del trabajo en la calle. Ganarse la vida honestamente siempre es digno”, expresó.
En ese sentido, sostuvo que su principal motivación es acompañar a su hijo en sus primeros pasos laborales. “Esto es simplemente un padre ayudando a su hijo a construir su futuro”, concluyó.
Miguel Acuña supo ocupar distintos cargos en la función pública provincial y municipal. Fue concejal, subsecretario del Ministerio de Coordinación de Misiones, director de Educación Ambiental y empleado municipal, además de desempeñarse durante años como docente.

