El obispo de la diócesis de Oberá, monseñor Damián Santiago Bitar, se refirió a los preparativos de las comunidades misioneras para la visita del papa León XIV a la Argentina. Destacó la participación de fieles en las celebraciones previstas en Buenos Aires, Luján y Córdoba, y propuso tres actitudes para vivir este acontecimiento: recibir al Pontífice, escucharlo y leer sus mensajes.
En diálogo telefónico con el programa Nuestras Mañanas de Radio Tupambaé, monseñor Damián Santiago Bitar, compartió sus expectativas ante la próxima visita pastoral del papa León XIV a la Argentina y detalló cómo se prepara la comunidad diocesana para participar de las actividades previstas.
El obispo explicó que, desde hace varios meses, las comunidades trabajan especialmente en la oración por los frutos de esta visita del obispo de Roma y sucesor del apóstol Pedro. Además, señaló que distintas parroquias organizaron viajes y peregrinaciones para acompañar presencialmente al Santo Padre.
En ese sentido, indicó que habrá representantes de la diócesis de Oberá en los encuentros previstos en Buenos Aires, Luján y Córdoba. También mencionó que numerosos fieles organizaron viajes particulares, especialmente quienes tienen familiares en esos lugares, para participar de las celebraciones y actividades masivas.
«Vamos a peregrinar para estar presencialmente con el Papa y con los demás hermanos de Argentina«, expresó Bitar, al destacar que, pese a las distancias, habrá integrantes de la comunidad diocesana acompañando este acontecimiento.
Asimismo, confirmó que participará del rezo de Vísperas junto a los obispos argentinos y el Papa, previsto para el lunes 9 de noviembre en la Catedral de Buenos Aires. En representación de la diócesis de Oberá también estará Andrea Chiriniuk, una laica que formará parte de los representantes de las distintas comunidades eclesiales.
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El recuerdo de la visita de Juan Pablo II
Durante la entrevista, monseñor Bitar también recordó su participación en la visita de san Juan Pablo II a Córdoba, hace casi 40 años, cuando se desempeñaba como diácono y tuvo la oportunidad de servir en el altar durante la misa celebrada el 8 de abril.
«Yo tenía 24 años, ya era diácono y faltaban algunos meses para ordenarme sacerdote. Con el carisma y el arrastre que tenía Juan Pablo II, indudablemente que, como joven recién consagrado, uno vivió aquella visita con una emoción a flor de piel muy grande«, recordó.
En ese contexto, señaló que la próxima visita de León XIV representa una oportunidad para renovar la experiencia de encuentro con el sucesor de Pedro, aunque consideró importante comprender su verdadero sentido pastoral.
Recibirlo, escucharlo y leer sus mensajes
Al referirse a cómo vivir la llegada del Pontífice, Bitar compartió tres recomendaciones que también transmitió a la comunidad diocesana de Oberá mediante una carta: recibirlo, escucharlo y leer sus mensajes.
«Más que verlo, hay que recibirlo en el corazón«, sostuvo. Explicó que lo importante no es solamente estar cerca del Papa o participar de una celebración, sino acogerlo como padre, pastor, amigo y hermano.
En esa línea, remarcó que la visita tiene un carácter esencialmente pastoral y no político. «El Papa viene a visitar en primer lugar a la familia cristiana y, como pastor, proclamará el Evangelio a toda persona y a todo argentino de buena voluntad que lo quiera escuchar«, expresó.
Como segunda actitud, propuso escuchar directamente las palabras del Santo Padre, aprovechando las posibilidades que ofrecen los medios de comunicación y las redes para acceder a sus mensajes sin intermediarios.
Además, señaló la importancia de leer posteriormente sus homilías, discursos y enseñanzas. Consideró que ese ejercicio permitirá profundizar sus palabras y llevarlas a la vida personal, las comunidades parroquiales y las familias.
La fraternidad y la dignidad humana
Consultado sobre los mensajes que podría transmitir León XIV en el contexto actual, el obispo destacó la importancia de acrecentar la fraternidad y recuperar la conciencia de que todos los seres humanos forman parte de una misma familia.
«Todos somos peregrinos en la misma carne humana, formamos parte de una misma familia, la familia humana, y habitamos una misma casa, que es la casa común«, señaló.
Advirtió que cuando se pierde esa conciencia comienzan las divisiones, las heridas y los enfrentamientos que se manifiestan en una sociedad atravesada por distintas formas de violencia.
En ese sentido, vinculó la fraternidad con las enseñanzas del Evangelio y recordó el llamado de Jesús a vivir en paz, amarse unos a otros y trabajar por la justicia y la dignidad humana.
La vida pastoral de la diócesis de Oberá
Por último, al referirse a las actividades pastorales que restan del año, Bitar destacó la intensa vida comunitaria de la Iglesia y el trabajo cotidiano de quienes sostienen las parroquias, capillas y familias.
Señaló que, más allá de las dificultades y de los aspectos negativos que muchas veces ocupan la atención pública, existe una amplia red de personas que hacen el bien desde el silencio y la oración.
«Es inmensa esa red de santidades, de oración, de tantas personas que hacen el bien sin hacer ruido o sin hacerse ver«, expresó.
De esta manera, el obispo de Oberá invitó a vivir la visita del papa León XIV como una oportunidad de encuentro con el pastor de la Iglesia, de escucha del Evangelio y de renovación del compromiso con la fraternidad y la vida comunitaria.

