La historiadora e investigadora presentó su libro La reducción de Santa María del Iguazú y participó del simposio sobre el legado guaraní-jesuítico realizado en Misiones.
La doctora María Angélica Amable visitó los estudios de Radio Tupambaé y dialogó con Nuestras Mañanas sobre la historia de Santa María del Iguazú, su traslado hacia la zona donde posteriormente se estableció Santa María la Mayor y distintos aspectos vinculados con la imprenta construida en Loreto.
En el marco de las actividades por los 400 años de la fundación de Santa María del Iguazú, la historiadora e investigadora Dra. María Angélica Amable presentó su libro La reducción de Santa María del Iguazú, una publicación que recupera la historia de la reducción desde su establecimiento en la zona del Iguazú hasta su traslado y posterior asentamiento en Santa María la Mayor.
Durante la entrevista en Nuestras Mañanas, Amable explicó que comenzó a investigar el tema a partir de una serie de charlas para Puerto Iguazú. Ese trabajo permitió profundizar en una parte de la historia que, según señaló, durante mucho tiempo no había sido suficientemente conocida.
“Siempre se habló de la reducción de Iguazú y se hablaba que fue fundada y se trasladó y no se sabía más nada”, explicó.
La investigadora también abordó el tema durante el simposio sobre el legado guaraní-jesuítico, donde centró su exposición en la transmigración de Santa María del Iguazú: los motivos que llevaron a la población a abandonar el lugar, las características del traslado y el proceso de establecimiento en el nuevo territorio.
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Un traslado de más de 2.000 habitantes

Amable explicó que Santa María del Iguazú tuvo un importante desarrollo y que su fundación estuvo vinculada a San Roque González de Santa Cruz, quien exploró el río Iguazú y consideró que allí debía establecerse un pueblo.
La reducción fue fundada posteriormente por Diego de Boroa y Claudio Ruyer. Cuatro meses después, Roque González visitó el lugar, donde se realizaron celebraciones religiosas y actividades comunitarias.
La historiadora destacó que ya funcionaba una escuela y que los niños realizaban representaciones en castellano y guaraní.
Con el avance de los ataques bandeirantes, la población quedó expuesta y se decidió el traslado. Según relató Amable, unas 2.200 personas abandonaron Santa María del Iguazú y emprendieron un recorrido que incluyó navegación hasta la zona de lo que actualmente es Posadas y luego un trayecto a pie hasta el lugar donde se asentaría Santa María la Mayor.
El desplazamiento se realizó durante el mes de mayo, en condiciones de frío y con niños pequeños entre los habitantes. La organización del traslado permitió que la población pudiera completar el recorrido.
La imprenta de las misiones

La imprenta fue móvil y funcionó en Nuestra Señora de Loreto, Santa María la Mayor y San Francisco Javier entre 1700 y 1727, año en que se imprimió el último ejemplar.
Otro de los temas destacados durante la entrevista fue la presentación de la reconstrucción de la imprenta vinculada con las misiones jesuíticas.
Amable explicó que, ante la imposibilidad de traer una imprenta desde Europa, los jesuitas decidieron construir una propia en Loreto. El trabajo fue realizado hacia fines del siglo XVII por los sacerdotes Juan Bautista Neumann y José Serrano, utilizando materiales disponibles en la región.
En esa imprenta se editaron los primeros libros y posteriormente el equipamiento fue trasladado a Santa María la Mayor y a San Javier, antes de regresar nuevamente a Santa María.
La investigadora resaltó además la participación indígena en la producción de libros y grabados. Mencionó a Nicolás Yapuguay, autor de publicaciones, y a Juan Yaparí, grabador.
Entre las obras producidas hubo textos en latín, castellano y guaraní. También destacó un catecismo escrito en dos columnas, una en guaraní y otra en castellano.
Investigación y conservación del patrimonio
Durante el diálogo también se hizo referencia a los trabajos realizados sobre esculturas del siglo XVII, en el marco de un proyecto de la Secretaría de Estado de Cultura en el Museo Andrés Guacurarí, en convenio con una clínica de Posadas.
Según explicó Amable, mediante radiografías y tomografías se pudo conocer con mayor precisión el estado de conservación de las piezas y determinar las intervenciones necesarias para evitar un mayor deterioro.
La investigadora destacó que estos estudios permiten avanzar en la conservación del patrimonio histórico de Misiones.
El significado de Tupambaé

En el tramo final de la entrevista, Amable explicó también el significado de “Tupa Mbae”, término vinculado con el nombre de Radio Tupambaé.
Señaló que hace referencia a “la propiedad de Dios” o “las cosas de Dios” y que, en el contexto de las reducciones, estaba relacionado con aquello que pertenecía a toda la comunidad, como el trabajo y los campos comunitarios.
En ese sentido, valoró que la radio haya recuperado ese concepto y lo haya incorporado a su identidad.
“Es una alegría tener esta radio y que se pueda mantener ya 34 años y por muchos más”, expresó Amable al referirse al aniversario de La Creíble FM 105.9, que se celebrará este sábado 12 de septiembre.

