Lunes Santo 2026: la Iglesia invita a meditar la autoridad de Jesús en el camino hacia la Pascua


En el segundo día de la Semana Santa, los fieles son llamados a profundizar en el sentido espiritual de la autoridad de Cristo, centrada en el amor, la misericordia y la entrega.

Este lunes 30 de marzo, la Iglesia Católica celebra el Lunes Santo, segunda jornada de la Semana Santa, un tiempo litúrgico clave en el que se invita a los fieles a contemplar más profundamente la figura de Jesucristo en los días previos a su Pasión, Muerte y Resurrección.

Tradicionalmente conocido como el “Lunes de la Autoridad”, este día pone el acento en el modo en que Jesús manifiesta su autoridad: no desde la imposición o la violencia, sino desde el amor misericordioso y la fidelidad al plan de Dios. En este sentido, la liturgia retoma las palabras del profeta Isaías que presentan al Siervo de Dios como aquel en quien habita el Espíritu y que trae justicia a las naciones.

Un camino de preparación hacia el Triduo Pascual

La Iglesia propone que los días comprendidos entre el Domingo de Ramos y el inicio del Triduo Pascual —Lunes, Martes y Miércoles Santos— sean vividos como una oportunidad para la reflexión profunda. Cada jornada posee un sentido particular: el Lunes de la Autoridad, el Martes de la Controversia y el Miércoles de la Traición.

Esta tradición, aunque menos difundida en la actualidad, permite a los creyentes acompañar más de cerca los momentos decisivos de la vida terrena de Jesús, a través de las lecturas del Evangelio que relatan sus últimos gestos y enseñanzas.

El Evangelio del día: la unción en Betania

El Evangelio de este Lunes Santo, tomado de San Juan (12, 1-11), presenta la escena de la unción de Jesús en Betania, en casa de Lázaro. Allí, María unge los pies del Señor con un perfume costoso, en un gesto de amor y entrega que contrasta con la actitud de Judas Iscariote, quien cuestiona la acción con argumentos aparentemente solidarios, pero motivados por la codicia.

La respuesta de Jesús —“Déjala, que lo guarde para el día de mi sepultura”— anticipa el sentido de su entrega y pone de relieve que su autoridad no se basa en criterios humanos, sino en una lógica divina que prioriza el amor, la redención y el sentido último de su misión.

Una autoridad que nace del amor

Lejos de imponer temor, la autoridad de Cristo se presenta como fuente de justicia verdadera, sostenida en la misericordia y la coherencia entre palabra y acción. En este marco, el episodio de Betania también remite a otros gestos del Señor, como la expulsión de los mercaderes del Templo, donde reafirma su autoridad moral frente al pecado y la hipocresía.

Así, el Lunes Santo se convierte en una invitación concreta a reconocer a Jesús como centro de la vida cristiana, y a dejar que su ejemplo ilumine las acciones cotidianas.

Signos litúrgicos

Durante las celebraciones eucarísticas de estos días, la Iglesia retoma el color morado, propio de la Cuaresma, como signo de recogimiento, penitencia y preparación espiritual. Este color había sido interrumpido el Domingo de Ramos, donde se utilizó el rojo en memoria de la Pasión del Señor.

De este modo, la Semana Santa avanza hacia sus días más intensos, proponiendo a los fieles un camino de fe que culminará en la celebración de la Pascua.