La Dirección General de Violencia cuenta con 60 profesionales —psicólogos, trabajadores sociales y abogados— que brindan asistencia telefónica y presencial, coordinan salidas de emergencia y acompañan a las personas durante todo el proceso judicial para garantizar medidas de protección.
Este miércoles, Cultura en Diálogo recibió a Carolina Caspary, Licenciada en Trabajo Social y Directora General de la Dirección General de Violencia, y a Fernando González Génez, Licenciado en Psicología, quienes explicaron el funcionamiento de la línea 137 y el acompañamiento integral que brinda la provincia a personas en situaciones de violencia.
Desde su creación en 2013 por la doctora Eva Giberti, la línea 137 funciona las 24 horas, los 365 días del año, ofreciendo asistencia gratuita incluso sin saldo telefónico. “No importa si es Navidad, un feriado o un domingo por la tarde: siempre habrá un profesional escuchando del otro lado del teléfono”, aseguró Caspary.
Escuchá la entrevista, realizada en Tupambaé:
El equipo está compuesto por 60 profesionales, incluyendo psicólogos, trabajadores sociales, acompañantes terapéuticos y abogados. Además de la atención telefónica, cuentan con brigadas móviles que se trasladan a situaciones de emergencia en Posadas, Oberá y Eldorado, trabajando en coordinación con la policía y la justicia para garantizar medidas de protección y acompañar a las víctimas durante todo el proceso judicial.
González explicó que la violencia no siempre es física: “La violencia simbólica, psicológica, económica o sexual puede pasar desapercibida. Una llamada puede ser la puerta de acceso para detectar situaciones que requieren intervención inmediata”.
La Dirección General de Violencia también realiza acciones de prevención y concientización en escuelas, hospitales, clubes deportivos y centros comunitarios, orientando a la comunidad sobre cómo detectar y actuar frente a la violencia. Las llamadas a la línea provienen principalmente de personas de entre 14 y 45 años, aunque también hay casos de adultos mayores, adolescentes y vecinos preocupados por terceros.
Caspary subrayó que la atención no termina con la denuncia: “Nuestro objetivo es acompañar a la persona durante todo el proceso, sostenerla psicológica y legalmente para que pueda salir del círculo de violencia. Muchas veces construir este camino lleva tiempo, requiere escucha constante y asesoramiento profesional”.
La Dirección General tiene su sede en Sarmiento 1842, entre Colón y Feliciano, donde se concentran todos los servicios para que quienes busquen ayuda reciban atención integral sin tener que desplazarse a distintos lugares.
El mensaje de los especialistas es claro: no hay violencia pequeña ni preguntas insignificantes. Situaciones que parecen triviales pueden ser la clave para ayudar a alguien a salir de un ciclo de violencia. La línea 137 y el equipo de la Dirección General garantizan escucha, contención y acompañamiento profesional, asegurando que nadie quede desamparado.

