Tras casi dos días de paralización del servicio, usuarios de colectivos urbanos e interurbanos se vieron afectados tras una medida de fuerza por salarios impagos.
Luego de casi dos jornadas sin servicio de transporte público urbano e interurbano, desde las 15 de ayer comenzó a normalizarse el servicio de pasajeros en Posadas, Garupá y Candelaria, tras avances en el pago de haberes a los choferes. Se trató de una medida de fuerza por reclamos de salarios no pagos en tiempo y forma.
En este contexto, según se pudo saber, en el caso de la empresa San José, los trabajadores cobraron la totalidad de sus sueldos correspondientes a marzo. Mientras tanto, en las firmas Tipoka y Casimiro se abonó una parte de los haberes, con el compromiso de completar el pago en forma posterior.
Se destrabó el conflicto
En este contexto, el empresario del transporte y referente de Euta, Guillermo Leumann, confirmó a este medio que el depósito parcial permitió destrabar el conflicto.
“Se pudo pagar al menos el nuevo básico y están saliendo a trabajar en este momento”, señaló durante la jornada de la siesta de ayer.
Luego, remarcó que “sólo fue una parte, pero suficiente para destrabar la situación”, en relación al pago realizado a los trabajadores de algunas empresas.
El acuerdo se alcanzó luego de una serie de discusiones entre choferes y delegados, quienes finalmente resolvieron retomar las actividades e ingresar a las empresas para reanudar desde las 15 el servicio, el que se fue normalizando de manera gradual.
Por su parte, en Oberá el servicio urbano permaneció interrumpido durante más tiempo debido a la falta de respuesta empresarial, aunque finalmente se restableció minutos antes de las 17.
A pesar del avance, los trabajadores de Tipoka y Casimiro continúan en estado de alerta. Advirtieron que, en caso de no completarse el pago de los sueldos, podrían registrarse nuevas restricciones en el servicio durante el fin de semana.
La jornada de paro
Desde el jueves hasta parte de ayer, se pudo observar a pasajeros en total desconcierto por el parate del servicio de transporte.
Aquellos que debían movilizarse en horas tempranas del jueves se encontraron en total desconcierto ya que muchos debían movilizarse a sus lugares de trabajos y escuelas.
El paro generó malestar en los pasajeros, quienes debieron recurrir a los autos o motos de aplicación, taxis, remises o pedir a conocidos que los transporten en cercanías de sus destinos.

