León XIV pidió que las parroquias sean una Iglesia que “cuide y acompañe” a las personas


El Papa León XIV pidió que las parroquias sean espacios donde se refleje una Iglesia cercana y maternal que cuide a las personas, durante la misa que presidió este domingo en la Parroquia Santa María de la Presentación, ubicada en el barrio romano de Torrevecchia.

La celebración se realizó en el marco del tercer domingo de Cuaresma y reunió a fieles, familias, jóvenes y niños de la comunidad parroquial. Según informó la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el pontífice llegó alrededor de las 16 (hora local) y fue recibido por el vicario para Roma, el Cardenal Baldassare Reina, junto al párroco, el Padre Paolo Stacchiotti.

Antes de la celebración eucarística, el Papa mantuvo un encuentro con niños que participan en la catequesis, jóvenes y familias de la parroquia. Además, saludó a unas 60 personas enfermas y con discapacidad.

Una parroquia que cuide y acompañe

Durante su homilía, el pontífice alentó a las comunidades cristianas a ser signo de cercanía y acompañamiento en medio de las dificultades sociales.

“Partiendo de la Eucaristía, corazón palpitante de toda comunidad cristiana, los animo a hacer que las actividades parroquiales sean signo de una Iglesia que, como una madre, cuida de sus hijos, sin condenarlos, sino acogiéndolos, escuchándolos y sosteniéndolos ante los peligros”, expresó.

En ese sentido, subrayó que la misión de la Iglesia es mostrar la cercanía de Jesús y ofrecer una propuesta de vida plena frente a los males que afectan a la sociedad.

“A ustedes les corresponde la tarea, urgente y liberadora, de mostrar la cercanía de Jesús, su voluntad de redimir nuestra existencia de los males que la amenazan con una propuesta de vida justa, verdadera y plena”, señaló.

Desafíos sociales en las periferias

El Papa también hizo referencia a las dificultades que atraviesan muchos barrios urbanos, donde se registran situaciones de marginación y pobreza tanto material como espiritual.

Advirtió que muchos jóvenes crecen desilusionados con el futuro o pueden caer en la influencia de lo que llamó “vendedores de muerte”. En ese contexto, destacó la importancia de que las parroquias sean espacios de contención, esperanza y encuentro.

“Muchos esperan una casa, un trabajo que les asegure una vida digna, ambientes seguros donde poder reunirse, jugar y proyectar juntos algo hermoso”, manifestó.

La Cuaresma como tiempo de conversión

En su reflexión sobre el Evangelio del encuentro de Jesús con la samaritana, el Papa recordó que la Cuaresma es un tiempo especial para revisar la relación con Dios.

Según explicó, la escena evangélica muestra que toda persona tiene sed de Dios, incluso cuando no es plenamente consciente de ello. También destacó que el encuentro con Cristo puede transformar la vida y llevar a dar testimonio de la fe.

Para concluir, el pontífice animó a los fieles a avanzar con confianza en el camino de la fe.

“¡Adelante con confianza! En cada situación, el Señor camina con nosotros y nos sostiene a lo largo del camino”, afirmó.

Finalmente, encomendó a la comunidad a la protección de la Virgen María y pidió que los cristianos sean “anunciadores humildes y valientes del Evangelio”.

La visita tuvo además un valor histórico para la comunidad, ya que el último pontífice que había visitado esta parroquia fue San Juan Pablo II en 1982.