El Papa envió un mensaje a los participantes de un encuentro en el Vaticano por los diez años de Amoris Laetitia. Debido a que no pudo asistir, el cardenal Luis Antonio Tagle celebró la misa de clausura y leyó la homilía preparada por el Pontífice.
El papa León XIV pidió oraciones por su recuperación y agradeció las muestras de cercanía recibidas, a través de un mensaje dirigido a los participantes de una conferencia celebrada en el Vaticano con motivo de los diez años de la exhortación apostólica Amoris Laetitia, dedicada al amor en la familia.
“Les agradezco sinceramente sus oraciones y el trabajo que han realizado juntos. Compartir sus experiencias y escuchar con atención es, sin duda, un don para toda la Iglesia”, expresó el Pontífice en el mensaje fechado el 14 de octubre.
León XIV reconoció que no pudo participar de manera presencial en las jornadas y pidió a los asistentes que continúen rezando por él. “Encomendando a cada uno de ustedes a la protección de la Sagrada Familia de Nazaret, les pido, por favor, que recen por mí, como yo rezo por ustedes”, manifestó.
El encuentro, titulado 10 años después de Amoris Laetitia: Proclamando el Evangelio con las familias hoy, reunió a sacerdotes y laicos para reflexionar sobre el legado de este documento y las formas de fortalecer la participación de las familias en la misión evangelizadora de la Iglesia.
En su mensaje, el Papa también alentó a los participantes a compartir las conclusiones de las jornadas con sus respectivas conferencias episcopales y diócesis, y a continuar promoviendo el anuncio del Evangelio en el ámbito familiar.
Una Iglesia que acompañe a las familias
La misa de clausura fue presidida por el cardenal Luis Antonio Tagle, decano del Colegio Cardenalicio, quien leyó la homilía preparada por León XIV.
En el texto, el Santo Padre destacó la importancia de las familias para el futuro de la sociedad y sostuvo: “El mundo no tiene futuro sin familias fuertes, abiertas al don de los hijos y atentas a su educación y crecimiento”.
La reflexión también puso el acento en la necesidad de acompañar con compasión a quienes atraviesan situaciones difíciles, crisis o momentos de vulnerabilidad, tanto en las familias como en las comunidades religiosas.
Al pronunciar la homilía, Tagle transmitió el llamado del Pontífice a construir espacios de acogida, alejados de la condena y los prejuicios, en los que las personas puedan encontrar apoyo y aliento.
“Recordemos que, por muy herida que esté la familia, siempre puede crecer a partir del amor”, expresó el cardenal al leer el mensaje preparado por el Papa.
De esta manera, la clausura del encuentro retomó uno de los ejes centrales de Amoris Laetitia: la necesidad de acompañar las distintas realidades familiares con cercanía, misericordia y atención a las dificultades que atraviesan.
La exhortación apostólica, publicada por el papa Francisco en 2016, continúa siendo una referencia para la reflexión pastoral sobre el matrimonio, la familia y el acompañamiento de las personas en la vida de la Iglesia.

