En el marco de su visita pastoral a Angola, el papa León XIV instó a la Iglesia católica local a asumir un rol activo y sostenido en la construcción de la paz, en un país que aún carga las consecuencias de décadas de conflicto armado. El mensaje fue dirigido a obispos, sacerdotes, consagrados y agentes pastorales reunidos en la parroquia de Nuestra Señora de Fátima, en la capital angoleña.
“¡Esta labor no ha terminado! Promovamos una memoria reconciliada, educando a todos para la concordia y atesorando el testimonio de quienes, después de sufrir, lo perdonaron todo”, expresó el Pontífice, subrayando la necesidad de fortalecer una cultura de reconciliación.
León XIV remarcó que la misión evangelizadora de la Iglesia está estrechamente vinculada con la promoción de la paz y la justicia social. En ese sentido, recordó el compromiso histórico de las comunidades cristianas en Angola durante los períodos más críticos del conflicto: “Fueron valientes al denunciar la guerra, al acompañar a las poblaciones afectadas y al trabajar en la reconstrucción del país”, afirmó.
El Papa también hizo referencia al desafío del desarrollo equitativo, destacando el derecho de todos los ciudadanos a participar del progreso nacional. “Todos los angoleños, sin excepción, tienen derecho a construir este país y a beneficiarse de él de manera equitativa; los discípulos del Señor tienen el deber de hacerlo según la ley de la caridad”, señaló.
En otro tramo de su mensaje, pidió a la Iglesia mantener una presencia activa en la defensa de la dignidad humana y en la denuncia de las injusticias sociales. Asimismo, destacó el aporte de las instituciones católicas en áreas clave como la educación y la salud, fundamentales para el desarrollo integral del país.
Dirigiéndose especialmente al clero y a los religiosos, el Pontífice advirtió sobre la importancia de no alejarse de los sectores más vulnerables. “No se aíslen del pueblo, especialmente de los pobres, y eviten buscar privilegios”, exhortó.
El encuentro también contó con la participación del presidente de la Conferencia Episcopal de Angola y Santo Tomé (CEAST), monseñor José Manuel Imbamba, quien reafirmó el compromiso misionero de la Iglesia en el país y valoró los avances en el diálogo ecuménico e interreligioso.
Durante la jornada se escucharon además testimonios de agentes pastorales, entre ellos el de un catequista que relató su experiencia de servicio en contextos de persecución y conflicto. En ese marco, el Papa destacó especialmente la labor de los catequistas en África, a quienes definió como una “expresión fundamental de la vida de la Iglesia”.
Tras el encuentro, León XIV se trasladó a la nunciatura apostólica, dando cierre a las actividades oficiales de su tercer día de visita en Angola.

