El papa León XIV expresó sus condolencias y se unió al luto de las familias y de toda la Confederación Suiza tras el trágico incendio ocurrido en la madrugada del 1 de enero en el bar alpino Le Constellation, en la localidad de Crans-Montana, que dejó alrededor de 40 personas fallecidas y más de un centenar de heridos.
En un telegrama redactado en francés y firmado por el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, el Pontífice manifestó su profunda compasión y cercanía espiritual con los familiares de las víctimas y con todos los afectados por la tragedia. En el mensaje, dirigido a monseñor Jean-Marie Lovey, obispo de Sion —diócesis en cuyo territorio ocurrió el siniestro—, León XIV encomendó a los fallecidos “a la morada de paz y de luz” y pidió fortaleza para quienes sufren “en el corazón o en el cuerpo”.
Asimismo, el Papa invocó la intercesión de la Virgen María para que “lleve el consuelo de la fe a todos los afectados por esta tragedia y los mantenga en la esperanza”.
Según informaron las autoridades locales, el incendio se declaró menos de dos horas después de la medianoche durante una fiesta de Año Nuevo. El siniestro provocó además una explosión en el local y dejó aproximadamente 115 personas heridas, algunas de gravedad. Entre las víctimas habría ciudadanos suizos, italianos y franceses, y varias personas continúan desaparecidas, incluidos menores de edad. Las causas del incendio aún están bajo investigación.
Por su parte, la Conferencia Episcopal Suiza expresó su cercanía a las víctimas a través de un comunicado firmado por el obispo Beat Grögli. “Nuestros pensamientos y oraciones están con todos los afectados. Una noche que debía ser de celebración se transformó en una catástrofe para cientos de personas”, señalaron los prelados, quienes también agradecieron la labor de los servicios de emergencia, personal sanitario, fuerzas de seguridad y autoridades civiles.
En el marco de la solemnidad de María Madre de Dios, los obispos pidieron que las familias damnificadas reciban acompañamiento solidario y apoyo constante de la comunidad.
El presidente de la Confederación Suiza, Guy Parmelin, también manifestó su profundo pesar y calificó el hecho como “un momento de dolor que afecta no solo a Suiza, sino también al extranjero”.

