León XIV: “El corazón de la economía es el trabajo”


En la Audiencia General de este miércoles, el Papa reflexionó sobre la vida económico-social y la comunidad política a partir de la Constitución pastoral Gaudium et spes. Advirtió sobre el desempleo, la explotación laboral y las desigualdades, y convocó a promover una economía y una política orientadas al bien común.

El papa León XIV dedicó la catequesis de la Audiencia General de este miércoles 4 de noviembre a los capítulos III y IV de la segunda parte de la Constitución pastoral Gaudium et spes, del Concilio Vaticano II, que abordan la vida económico-social y la comunidad política.

Durante su reflexión, el Pontífice destacó que la dimensión social forma parte de la naturaleza humana y de la fe cristiana. En ese sentido, señaló que el desarrollo económico debe estar al servicio de las personas y no puede desvincularse del respeto por la creación, la justicia social y la paz.

Al referirse a los desafíos de la economía actual, advirtió que los avances técnicos no son suficientes para corregir las desigualdades, sino que también se necesitan reformas en las estructuras económico-sociales y cambios en la mentalidad y los estilos de vida.

En ese marco, subrayó la importancia del trabajo en el desarrollo de las personas y de la sociedad. “El corazón de la economía es el trabajo”, expresó, al señalar que permite atender las necesidades familiares, desarrollar capacidades, participar en la vida social y contribuir a la construcción de un mundo mejor.

Asimismo, sostuvo que no son aceptables el desempleo, la explotación ni las condiciones laborales que ponen en riesgo la salud y la vida de los trabajadores. También destacó el derecho y el deber de los trabajadores de participar en las decisiones vinculadas con su actividad y la necesidad de resolver los conflictos mediante el diálogo y acciones no violentas.

Otro de los aspectos abordados fue el destino universal de los bienes de la tierra. León XIV remarcó que quienes tienen responsabilidades en las inversiones y en la organización de la economía deben garantizar los recursos necesarios para una vida digna, contemplando tanto las necesidades actuales como las de las generaciones futuras.

En relación con la comunidad política, recordó que su finalidad debe ser la búsqueda del bien común, entendido como las condiciones sociales que permiten a las personas, las familias y las asociaciones alcanzar su pleno desarrollo. En esa línea, indicó que el ejercicio de la autoridad política debe considerar no solamente las realidades locales, sino también el bien de toda la humanidad.

El Santo Padre también retomó el planteo de Gaudium et spes sobre la relación entre la Iglesia y la comunidad política, al señalar que ambas son independientes y autónomas en sus respectivos ámbitos, aunque están llamadas a colaborar en favor de las personas y de la sociedad.

Hacia el final de la catequesis, León XIV vinculó el compromiso en la economía y la política con la construcción de la paz. Al recordar una reflexión del papa Francisco, sostuvo que “la guerra es un fracaso de la política y de la humanidad”, y contrapuso esa realidad con una política capaz de atender las heridas de los pueblos y las injusticias.

Finalmente, alentó a los jóvenes a seguir el ejemplo de quienes dieron testimonio de compromiso en estos ámbitos y renovó su llamado a las comunidades cristianas para impulsar la formación en la doctrina social de la Iglesia.