Al cumplirse el primer aniversario de la elección de Robert Francis Prevost Martínez como Sumo Pontífice, la Iglesia Católica recuerda el inicio de un pontificado marcado por un fuerte llamado a la paz, la unidad y la cercanía con los pueblos en medio de un escenario internacional atravesado por conflictos y tensiones.
La tarde del 8 de mayo de 2025 quedó grabada en la memoria de millones de fieles cuando, a las 18.07 de Roma, la tradicional fumata blanca emergió desde la chimenea de la Capilla Sixtina anunciando la elección del nuevo Papa. Minutos después, el cardenal Dominique Mamberti proclamó el histórico “Habemus Papam” desde el balcón central de la Basílica de San Pedro.
El elegido fue el cardenal estadounidense Robert Francis Prevost, quien tomó el nombre de León XIV en homenaje a Papa León XIII, recordado especialmente por la encíclica social Rerum novarum.
Antes de su primera aparición pública, el nuevo pontífice permaneció en oración en la llamada “Sala de las Lágrimas”, donde se revistió con los hábitos pontificios e inició formalmente un ministerio que, desde sus primeras palabras, puso el foco en el mensaje evangélico de la paz.
“La paz esté con todos ustedes”, expresó León XIV al asomarse por primera vez a la Logia de las Bendiciones ante una multitud reunida en la Plaza San Pedro. El saludo, inspirado en las palabras de Cristo resucitado, se convirtió desde entonces en el sello distintivo de su pontificado.
Durante aquel mensaje inaugural, el Papa remarcó que “Dios ama a todos” e invitó a los fieles a caminar unidos, promoviendo una Iglesia capaz de tender puentes a través del diálogo, el encuentro y la fraternidad.
Además, sorprendió al dirigirse en español a la diócesis de Chiclayo, en Perú, donde desarrolló gran parte de su misión pastoral. El gesto fue interpretado como una señal de cercanía y de continuidad con una Iglesia de fuerte impronta misionera.
León XIV también recordó con emoción a su predecesor, Papa Francisco, evocando su última bendición pascual y alentando a continuar el camino pastoral iniciado durante su pontificado.
Nacido el 14 de septiembre de 1955 en Chicago, Prevost pertenece a la Orden de San Agustín, convirtiéndose en el primer Papa agustino de la historia. Antes de su elección se desempeñaba como prefecto del Dicasterio para los Obispos y contaba con una extensa trayectoria pastoral y académica, especialmente vinculada a América Latina.
Su labor misionera en la diócesis peruana de Chiclayo le otorgó reconocimiento por su cercanía con las comunidades y su perfil pastoral. Con raíces familiares francesas, italianas e ibéricas, León XIV consolidó durante este primer año un liderazgo centrado en la evangelización, la unidad eclesial y la construcción de la paz en el mundo.

