El papa León XIV pidió durante mayo rezar para que nadie quede privado del alimento y llamó a fortalecer una conciencia solidaria sobre el uso y la distribución de los bienes de la tierra.
La intención mensual de oración, difundida a través de la Red Mundial de Oración del Papa, pone el foco en una de las problemáticas más urgentes de la actualidad: millones de personas continúan sin acceso a lo necesario para alimentarse de manera digna.
En ese mensaje, el Santo Padre advirtió que esta situación afecta especialmente a los sectores más vulnerables e interpela a las sociedades marcadas por el consumo excesivo, el desperdicio y la desigualdad.
Asimismo, invitó a los fieles de todo el mundo a unirse espiritualmente para pedir que nadie quede excluido del pan cotidiano y para aprender a vivir con mayor sobriedad, gratitud y espíritu de fraternidad.
León XIV también remarcó que los bienes de la creación son un don de Dios destinado a todos los pueblos y no un privilegio reservado para unos pocos.
Una oración por quienes sufren necesidad
En el texto que acompaña la intención de este mes, el Pontífice se dirige al “Señor de la creación” y recuerda que Dios entregó una tierra fecunda y el pan de cada día como signo de su amor providente.
Al mismo tiempo, expresó dolor porque millones de personas continúan padeciendo hambre, mientras en muchas regiones persisten el descarte y el desperdicio de alimentos.
La plegaria propone transformar “la lógica del consumo egoísta en una cultura de solidaridad” e impulsa acciones concretas en las comunidades cristianas, como campañas de concientización, bancos de alimentos y hábitos de vida más responsables.
Hambre de justicia y fraternidad
El mensaje concluye con una mirada a Jesucristo, presentado como “pan partido para la vida del mundo”, y pide un corazón nuevo, con hambre de justicia y sed de fraternidad.
Además, ruega para que nadie quede excluido de la mesa común y para que el Espíritu Santo enseñe a contemplar el pan no solo como un bien material, sino también como signo de comunión, cuidado mutuo y encuentro entre los pueblos.
Desde la Red Mundial de Oración del Papa recordaron que quienes se suman cada mes a estas intenciones integran una cadena de oración presente en numerosos países, en apoyo a los desafíos de la humanidad y a la misión evangelizadora de la Iglesia.

