El Papa León XIV afirmó que la teología es “parte integrante y fundamental de la misión de la Iglesia” y exhortó a los teólogos a no ceder ante la tentación de “volver atrás”, sino a avanzar con audacia en el anuncio del Evangelio.
El Santo Padre recibió en audiencia a teólogos de la Facultad Teológica de Puglia y del Instituto Teológico de Calabria, a quienes recordó que la reflexión teológica no puede reducirse a una mera exigencia académica, sino que debe estar al servicio de la proclamación del Evangelio.
“La teología sirve al anuncio del Evangelio; por tanto, es parte integrante y fundamental de la misión de la Iglesia”, subrayó el Pontífice, al tiempo que animó a los presentes a realizar una formación profunda que los lleve a explorar el misterio de la fe y a encontrar nuevos lenguajes para transmitirla en el contexto actual.
“Permanecer en alta mar”
Durante su alocución, el Papa retomó una imagen utilizada en 2017 por el entonces pontífice Papa Francisco ante los autores de La Civiltà Cattolica: “Permanezcan en alta mar. El católico no debe temer el mar abierto; no debe buscar refugio en puertos seguros”.
En esa línea, León XIV sostuvo que la teología está llamada a emprender “una navegación valiente”, especialmente en contextos donde la fe necesita ser proclamada e inculturada. “No se trata de adquirir nociones para cumplir obligaciones académicas, sino de una travesía en alta mar”, expresó.
Un camino en doble dirección
El Papa explicó que este proceso formativo se mueve en una doble dirección: por un lado, implica descender a las profundidades del misterio de Dios y de la fe cristiana; por otro, supone “remar mar adentro” para explorar nuevos horizontes y descubrir formas renovadas de anunciar el Evangelio en las diversas situaciones históricas.
Asimismo, destacó que la formación teológica no está reservada a unos pocos especialistas, sino que constituye una llamada dirigida a todos los fieles, con el fin de fortalecer el compromiso cultural y social de la Iglesia.
Unidad, sinodalidad y compromiso social
León XIV valoró especialmente el proceso de integración que se está llevando adelante entre instituciones teológicas del sur de Italia, al considerarlo “una sinergia importante” y “un auténtico paso histórico” que favorece la comunión entre diócesis y supera antiguas rivalidades locales.
En ese sentido, invitó a “hacer teología juntos”, superando el aislamiento y promoviendo la escucha recíproca, el diálogo y la comunión entre las Iglesias. Según afirmó, este trabajo conjunto permitirá formar futuros presbíteros y agentes pastorales en un auténtico estilo sinodal.
El Pontífice también reconoció que la riqueza espiritual de las regiones mencionadas no elimina los problemas sociales que las afectan, como la crisis laboral, la emigración y diversas formas de injusticia. Frente a estos desafíos, sostuvo que la teología debe contribuir a generar un pensamiento crítico y profético que combata la resignación y la indiferencia.
“Sin dejarse seducir por volver atrás”
En el tramo final de su mensaje, el Papa animó a los teólogos a sostener el proyecto formativo “con entusiasmo y determinación”, y advirtió sobre la tentación de retroceder ante las dificultades.
Finalmente, los invitó a soñar con una comunidad académica donde candidatos al sacerdocio, consagrados y laicos puedan formarse juntos, ayudando a las comunidades cristianas a convertirse en “signos del Evangelio y talleres de esperanza”.

