El Granate dio el primer paso en la Recopa Sudamericana y lo hizo con autoridad. En el estadio Ciudad de Lanús – Néstor Díaz Pérez, el equipo de Mauricio Pellegrino superó 1-0 a Flamengo en la ida y quedó mejor perfilado de cara a la revancha del próximo jueves en el Maracaná.
El resultado, incluso, quedó corto. El Granate fue más intenso, más ordenado y más punzante que el conjunto carioca, al que neutralizó durante la mayor parte de la noche. Con presión alta, circulación dinámica y personalidad para disputar cada pelota, Lanús asumió el protagonismo desde el arranque y sostuvo el plan a lo largo de los 90 minutos.
En el primer tiempo avisó con un remate de Eduardo Salvio que exigió a Agustín Rossi y acumuló aproximaciones a partir de la pelota parada y los desbordes por las bandas. Flamengo respondió con una acción aislada de Everton Cebolinha, bien resuelta por Nahuel Losada, pero nunca logró imponer su jerarquía individual ni hacerse dueño del trámite.
La diferencia llegó a los 31 minutos del complemento. Sasha Marcich envió un centro preciso desde la izquierda y Rodrigo Castillo, que reaparecía tras una lesión, se filtró entre los centrales para conectar de cabeza y establecer el 1-0. El delantero ya había convertido minutos antes, aunque el tanto fue anulado por posición adelantada. Esta vez no hubo discusión.
Con el marcador a favor, Lanús manejó los tiempos y sostuvo la ventaja con solvencia. Flamengo movió el banco —con los ingresos de Nicolás De La Cruz y Pedro— en busca de mayor peso ofensivo, pero chocó contra una defensa firme y un equipo local que no resignó ambición.
La serie quedó abierta, pero el conjunto del Sur viajará a Río de Janeiro con una ventaja merecida y la sensación de haber sido claramente superior. En el Maracaná, el equipo brasileño deberá mostrar otra cara si pretende revertir una historia que, por ahora, tiene al Granate un paso adelante.

