La Virgen de Itatí, patrona de Corrientes y Misiones, celebra hoy su fiesta con miles de fieles


Cada 9 de julio, mientras Argentina conmemora el Día de la Independencia, la Iglesia Católica celebra la festividad de Nuestra Señora de Itatí, patrona y protectora de las provincias de Corrientes y Misiones, una de las advocaciones marianas más antiguas y veneradas del nordeste argentino.

La devoción a la Virgen de Itatí tiene sus raíces en el siglo XVI, con la llegada de los misioneros franciscanos a las tierras del cacique guaraní Yaguarón, a orillas del río Paraná. Los religiosos llevaron consigo una imagen de la Inmaculada Concepción, que fue colocada en un pequeño oratorio construido para la evangelización de los pueblos originarios.

Según la tradición, el templo fue destruido durante un ataque indígena y la imagen desapareció. Tiempo después, un grupo de guaraníes convertidos al cristianismo la encontró en la selva, junto al río Paraná, sobre una piedra blanca. En lengua guaraní, «itatí» significa precisamente «piedra blanca», origen del nombre con el que desde entonces comenzó a conocerse esta advocación mariana.

La voluntad de permanecer en Itatí

La tradición también relata que, tras ser llevada nuevamente al oratorio, la imagen desapareció en otras oportunidades para reaparecer siempre en el mismo sitio del hallazgo. Los franciscanos interpretaron estos hechos como una señal de la voluntad de la Virgen de permanecer allí y decidieron establecer en ese lugar una nueva misión.

Con el paso de los años nació el poblado denominado La Pura y Limpia Concepción de Nuestra Señora de Itatí, origen de la actual localidad correntina, donde posteriormente se levantaron sucesivos templos dedicados a la Virgen.

Los misioneros, entre ellos Fray Luis Bolaños y Fray Alonso de San Buenaventura, desempeñaron una intensa tarea evangelizadora entre las comunidades guaraníes, fortaleciendo una devoción que continúa vigente más de cuatro siglos después.

Milagros y una creciente devoción

La tradición popular atribuye numerosos hechos extraordinarios a la intercesión de la Virgen de Itatí. Entre ellos se recuerda la llamada «transfiguración» de la imagen, presenciada en el siglo XVII por Fray Luis de Gamarra, quien aseguró haber observado un cambio extraordinario en el rostro de la Virgen.

Otro de los episodios más conocidos ocurrió en 1748, cuando un grupo de indígenas abipones intentó atacar el poblado. Según la tradición, una profunda zanja se abrió inesperadamente frente a los invasores, impidiéndoles avanzar y salvando a la comunidad. Desde entonces, aquel acontecimiento es recordado como el «milagro de la zanja».

Basílica y centro de peregrinación

En 1768 se construyó un nuevo templo sobre la ribera del río Paraná, lugar donde hoy se levanta la Basílica de Nuestra Señora de Itatí, uno de los principales centros de peregrinación del nordeste argentino.

Cada año, miles de fieles provenientes de Corrientes, Misiones, Chaco, Formosa, Paraguay, Brasil y Uruguay llegan hasta el santuario para agradecer favores recibidos y renovar su fe.

La imagen de la Virgen, tallada en madera y de 1,26 metros de altura, representa a la Inmaculada Concepción con las manos unidas en oración y un rosario entre ellas. Luce una túnica azul, mantilla blanca y una corona de oro ornamentada con piedras preciosas.

Patrona de Corrientes y Misiones

El 16 de julio de 1900, el papa León XIII dispuso la coronación pontificia de la imagen, ceremonia que se realizó ese mismo año en Itatí.

Posteriormente, el 23 de abril de 1918, Nuestra Señora de Itatí fue proclamada oficialmente Patrona y Protectora de las provincias de Corrientes y Misiones, consolidando una devoción que forma parte de la identidad religiosa y cultural del nordeste argentino y que cada 9 de julio reúne a miles de peregrinos para honrar a la Madre de Dios.

Fuente: ACI Prensa
Imagen: Pastoral de Comunicación