El Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina advirtió que la pobreza volvió a crecer durante el primer trimestre de 2026 y atribuyó el cambio de tendencia al deterioro de los ingresos, el avance de la informalidad laboral, el incremento de las tarifas y el encarecimiento de las canastas básicas.
El informe señala que la mejora observada durante los primeros meses del plan económico del presidente Javier Milei comenzó a perder impulso. Según el estudio, al comparar el tercer trimestre de 2025 con el primer trimestre de 2026 —una medición que evita el impacto estacional del pago del medio aguinaldo— la pobreza pasó del 26,9% al 30%, mientras que la indigencia aumentó del 6% al 6,5%.
En la comparación interanual, el relevamiento muestra una leve reducción de la pobreza, del 31,4% al 30%, y de la indigencia, del 6,9% al 6,5%. Sin embargo, el Observatorio aclaró que esa medición no refleja con precisión el cambio de tendencia registrado en los últimos meses.
«Los datos muestran el agotamiento de la fase de descenso y su reemplazo por un escenario de estancamiento, con indicios de reversión», sostiene el informe.
Seis factores explican el cambio de tendencia
El Observatorio identificó seis variables que incidieron en el deterioro de los indicadores sociales.
La primera es la pérdida del efecto positivo que había generado la desaceleración de la inflación sobre los ingresos reales. Durante el primer trimestre de 2026, la Canasta Básica Alimentaria aumentó un 11,6% y la Canasta Básica Total un 9,6%, mientras que el índice salarial avanzó apenas un 8,6% y los salarios registrados crecieron un 7%.
A ello se suma el deterioro del mercado laboral. Si bien el nivel de empleo se mantuvo relativamente estable, crecieron la informalidad y la subocupación. El estudio indica que el 44,2% de las personas ocupadas trabaja en condiciones informales.
El informe también registra un aumento de la desigualdad. El coeficiente de Gini pasó de 0,435 a 0,442, reflejando una distribución del ingreso menos equitativa y un mayor número de hogares por debajo de la línea de pobreza.
Otro aspecto destacado es la desaceleración de la actividad económica. Mientras que el Producto Interno Bruto (PIB) había registrado un crecimiento interanual del 5,8% en el primer trimestre de 2025, en igual período de 2026 el avance fue de apenas el 2,3%. Además, sectores con alta generación de empleo, como la industria manufacturera y la administración pública, mostraron retrocesos.
El Observatorio también cuestionó el mecanismo de actualización de jubilaciones, pensiones y asignaciones sociales, al considerar que el ajuste con dos meses de rezago reduce el poder adquisitivo cuando la inflación vuelve a acelerarse.
Finalmente, el informe advierte que los aumentos en las tarifas de energía, transporte, alquileres y otros servicios crecieron por encima de la inflación general y de la evolución de los salarios, absorbiendo una mayor proporción del presupuesto de los hogares.
Crece la pobreza entre quienes tienen empleo
El estudio también pone el foco en el aumento de la pobreza entre personas ocupadas.
Entre el tercer trimestre de 2025 y el primer trimestre de 2026, la proporción de trabajadores que viven en hogares pobres pasó del 18,1% al 20,6%, mientras que la indigencia entre quienes tienen empleo aumentó del 3,2% al 3,6%.
Para los investigadores, estos indicadores reflejan que contar con un trabajo ya no garantiza salir de la pobreza, debido al avance de la informalidad, la subocupación y los bajos salarios.
La pobreza infantil también mostró un deterioro
El informe advierte además un empeoramiento de la situación de niños, niñas y adolescentes.
La pobreza infantil aumentó del 39,9% al 42,5% entre el tercer trimestre de 2025 y el primer trimestre de 2026. En el grupo de 5 a 12 años, el indicador pasó del 40,6% al 44,2%, mientras que la indigencia creció del 8,4% al 11,4%.
Para el Observatorio de la Deuda Social Argentina, estos datos reflejan el agotamiento de los factores que habían permitido reducir la pobreza durante la primera etapa del ajuste económico y evidencian una creciente presión sobre los ingresos de los hogares argentinos.

