El nuevo esquema tarifario de energía que comenzará a regir en marzo genera preocupación entre los usuarios misioneros. Desde el sector cooperativo advierten que la eliminación progresiva de subsidios nacionales podría duplicar el valor de las boletas de electricidad y llevar facturas promedio a montos cercanos a los 150 mil pesos.
El presidente de la Cooperativa Alto Uruguay Limitada (CAUL), Fernando Da Silva, explicó que el cambio se enmarca en la política energética nacional que avanza con la reducción de subsidios. Según indicó, el nuevo sistema simplificará el esquema de segmentación tarifaria vigente.
“Había varias categorías como N1, N2 y N3. Ahora se pasará a un esquema con solo dos categorías: con subsidio y sin subsidio”, señaló el directivo, al referirse al régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) establecido en el Decreto 943/2025.
Da Silva sostuvo que esta modificación impactará directamente en el precio del kilovatio hora (kWh) que pagan los usuarios. Actualmente, quienes cuentan con subsidio abonan cerca de 100 pesos por kWh, mientras que el valor sin asistencia estatal ronda los 200 pesos.
“Eso significa que para quienes pierdan el subsidio el precio se va a duplicar”, advirtió.
Fuerte impacto en las boletas
El titular de la cooperativa graficó el impacto del nuevo cuadro tarifario con un ejemplo concreto. Según explicó, una familia que hoy paga entre 70 y 80 mil pesos por su consumo eléctrico podría ver cómo la factura se eleva hasta los 150 mil pesos si queda fuera del esquema de subsidios.
“Dependiendo de la categoría, una boleta que hoy está en 70 u 80 mil pesos podría irse a 150 mil”, afirmó.
El dirigente también explicó que el consumo promedio de los socios de la cooperativa suele superar los 300 kWh mensuales. Con el nuevo esquema, durante los meses de primavera y otoño solo se subsidiarán 150 kWh, mientras que el resto del consumo se facturará a tarifa plena.
Preocupación por la morosidad
El aumento de las tarifas no solo afectará a los hogares, sino también a las actividades productivas, especialmente en sectores que dependen fuertemente del consumo eléctrico. En el caso de la CAUL, la cooperativa también desarrolla actividades industriales vinculadas a la producción láctea.
“Es lo que está pasando en muchas industrias: el costo fijo de la energía va en aumento”, señaló Da Silva.
Además, desde la entidad advierten que el nuevo escenario podría incrementar la morosidad entre los usuarios. Actualmente, la cooperativa registra niveles cercanos al 20%, aunque ya se observa un crecimiento en la solicitud de planes de pago.
“Se están incrementando los planes de pago. Lo positivo es que los socios se acercan y buscan una forma de regularizar su situación”, concluyó.

