La ola polar golpea a la ganadería misionera y agrava la falta de alimento para el rodeo


Las heladas y el escaso crecimiento de las pasturas obligan a muchos productores a recurrir a forrajes alternativos e incluso a cortar pasto al costado de las rutas para sostener la alimentación del ganado. El sector advierte que restan al menos dos meses para la recuperación de los campos.

La intensa ola polar que afecta a Misiones comenzó a impactar de lleno en la actividad ganadera. Las bajas temperaturas frenaron el crecimiento de las pasturas y redujeron la disponibilidad de alimento para el rodeo, una situación que obliga a numerosos productores a buscar alternativas para sostener la alimentación de los animales durante el invierno.

Uno de los reflejos más visibles de este escenario es la presencia de productores cortando pasto al costado de las rutas para abastecer a sus establecimientos, una práctica que suele aparecer únicamente en contextos de escasez de forraje.

El productor ganadero y expresidente de la Sociedad Rural de Misiones, Matías Pamberger, explicó que la principal preocupación del sector no está vinculada con el estado sanitario de los animales, sino con la disponibilidad de alimento.

«La verdad que está bastante complicado con el tema de los pastos y también con lo que se puede conseguir. Hoy cuesta mucho traer alfalfa desde las zonas donde se produce, así que hay productores que están bastante complicados», afirmó en declaraciones a FM Santa María de las Misiones.

Según indicó, el invierno llegó luego de un verano con precipitaciones irregulares que impidieron generar suficientes reservas forrajeras, una situación que hoy condiciona a numerosos establecimientos.

«La imagen de gente cortando pasto al costado de la ruta para llevarle a los animales muestra que hay productores que están atravesando una situación complicada», señaló.

Dos meses clave para el sector

Pamberger sostuvo que, por el momento, el ganado mantiene una buena condición corporal, aunque advirtió que el desafío será sostener esa situación hasta el regreso de temperaturas más favorables.

«Con el ganado estamos todavía bien. Tenemos que pensar que todavía nos faltan dos meses hasta que los pastos empiecen a crecer de vuelta», expresó.

En ese sentido, remarcó que atravesar el resto del invierno será determinante para evitar pérdidas productivas.

El frío podría influir en el precio de la carne

La menor disponibilidad de pasturas suele reducir la oferta de animales terminados para faena durante el invierno, un factor que históricamente genera presión sobre los precios.

No obstante, Pamberger consideró que este año los aumentos serían moderados debido a las fuertes subas registradas en los últimos meses.

«Siempre en el invierno el novillo gordo suele subir por ese tema, por la falta de pastos. Yo creo que este año no va a llegar a subir tanto porque ya ha tenido una escalada grande», indicó.

Estimó además que, si se producen nuevos incrementos, podrían comenzar a observarse a partir de agosto.

«Por el efecto del frío puede llegar a aumentar la carne, pero no creo que sea tanto el aumento», agregó.

Dudas sobre la caída del consumo

Consultado acerca de los informes que reflejan una disminución del consumo de carne vacuna en el país, el productor manifestó reparos respecto de esos datos.

«Yo no sé hasta dónde bajó el consumo de carne. No sé de dónde sacan esos números», sostuvo.

Como argumento, señaló que en muchas carnicerías continúa observándose una importante demanda y una oferta limitada de determinados cortes.

Un primer semestre con balance positivo

Más allá de las dificultades climáticas y del contexto económico, Pamberger evaluó que el primer semestre fue favorable para la ganadería provincial y destacó que la actividad mantiene un buen nivel de inversiones.

«La parte productiva de la ganadería ha sido bastante buena; no tanto para la yerba o para la madera», afirmó.

Como ejemplo mencionó un reciente remate realizado en Gobernador Virasoro, donde, pese al mal tiempo, la totalidad de la hacienda ofrecida fue comercializada.

A su entender, el interés de los compradores refleja la confianza que conserva el sector en el desarrollo de la actividad.

Producción estable y crecimiento de otras actividades

Respecto del stock bovino, explicó que la cantidad de animales en Misiones se mantiene estable y consideró que el desafío pasa por mejorar la productividad antes que aumentar significativamente el número de cabezas.

También destacó el crecimiento de pequeños emprendimientos dedicados a la producción porcina.

«Está aumentando bastante lo porcino. Mucha gente está empezando a criar cerdos y eso también es muy bueno para la provincia», afirmó.

Además, señaló que las producciones caprina y bovina también muestran una evolución positiva, aunque a un ritmo más moderado.

Misiones aún depende de carne de otras provincias

Pese al crecimiento de la actividad ganadera, Misiones continúa lejos del autoabastecimiento de carne vacuna. Según estimó Pamberger, alrededor del 20% de la carne consumida en la provincia proviene de establecimientos locales, mientras que el 80% restante ingresa desde otras jurisdicciones.

Esa dependencia, explicó, incrementa los costos logísticos y repercute en el precio que pagan los consumidores.

En ese contexto, valoró la reconversión que comenzaron algunos productores agrícolas, quienes reemplazaron parte de sus yerbales por cultivos de maíz y soja destinados a la elaboración de alimento para el ganado, una estrategia que permite reducir costos y mejorar el abastecimiento de forraje.

Expectativas para el segundo semestre

De cara a la segunda mitad del año, el sector mantiene una mirada optimista, aunque reconoce que el desafío inmediato será superar las semanas más frías sin comprometer la alimentación del rodeo.

Asimismo, los productores aguardan conocer el impacto de las recientes modificaciones en las condiciones comerciales para la hacienda misionera, medidas que, según Pamberger, despertaron expectativas positivas dentro de la actividad.

Entrevista para FM 89.3 Santa María de las Misiones.
Fuente: Primera Edición