La Línea 102 recibe cada vez más consultas de familias que buscan orientación para afrontar conflictos con sus hijos


La línea gratuita atiende entre 60 y 80 consultas mensuales en Misiones. Alrededor del 40% corresponde a padres y madres que solicitan asesoramiento por dificultades de conducta, problemas para establecer límites y conflictos entre pares. También aumentaron las consultas vinculadas al uso excesivo del celular.

La Línea 102, destinada a brindar asesoramiento y asistencia ante situaciones de vulneración de derechos de niños, niñas y adolescentes, recibe entre 60 y 80 consultas mensuales y registra una creciente participación de las familias, que recurren al servicio en busca de orientación para afrontar situaciones que consideran difíciles de manejar.

Según explicó Jasmine Revinski, responsable de la Dirección de Atención, Promoción y Protección de Derechos, aproximadamente el 40% de las consultas corresponde a padres y madres que solicitan asesoramiento frente a distintas situaciones familiares.

Entre los principales motivos aparecen las dificultades de conducta, los conflictos entre grupos de pares y las conductas desafiantes. En muchos casos, los adultos llegan a la línea atravesando situaciones de angustia y manifiestan no saber cómo establecer límites o cómo actuar frente a determinadas conductas de sus hijos.

“Lo primero es escucharlos, contenerlos, porque ya cuando llaman, están en una situación de mucha angustia”, explicó Revinski.

Menos consultas docentes

El promedio de llamadas se redujo casi a la mitad respecto del mismo período del año anterior. Desde el área atribuyen parte de esta disminución a una menor cantidad de consultas provenientes de docentes, quienes anteriormente representaban un sector importante de las comunicaciones recibidas.

Revinski vinculó este cambio con las capacitaciones desarrolladas mediante programas como Activá tu Voz y con el trabajo realizado para establecer protocolos de intervención más claros.

“Trabajamos mucho en los protocolos con los docentes, reforzamos todo lo que son las medidas de protección integral y la restitución de derechos”, señaló.

De acuerdo con la funcionaria, estas herramientas permitieron que los educadores cuenten con mayores recursos para identificar situaciones de vulneración de derechos y saber cómo intervenir o a qué organismos recurrir.

Consultas que requieren intervención

El 60% restante de las llamadas comprende distintas situaciones y, dentro de ese universo, existe un porcentaje que requiere una intervención específica ante posibles casos de negligencia, abandono o maltrato físico.

En estos casos, la Línea 102 articula acciones con distintos organismos, entre ellos el 911, Salud Pública, el Gabinete Psicopedagógico del Consejo General de Educación y las direcciones de Niñez y Adolescencia, tanto a nivel provincial como municipal.

Cuando es necesario realizar una intervención territorial, se solicita la participación de los equipos correspondientes para evaluar la situación directamente en el domicilio y determinar las medidas de protección que correspondan.

Revinski también destacó una mayor presencia de vecinos entre quienes realizan este tipo de llamados durante el año.

Adolescentes y nuevas problemáticas

Aunque la Línea 102 está dirigida principalmente a niños, niñas y adolescentes, los adultos continúan siendo quienes realizan la mayor cantidad de consultas. Dentro del grupo de destinatarios directos, los adolescentes son quienes más utilizan el servicio.

En algunos casos, incluso se comunican para pedir orientación por situaciones que atraviesan amigos o compañeros que no se animan a solicitar ayuda.

La funcionaria remarcó además el crecimiento de las consultas relacionadas con el uso excesivo del celular, una problemática que comienza a aparecer con mayor frecuencia entre las preocupaciones planteadas por las familias.

La información que surge de las llamadas, explicó Revinski, también permite identificar las situaciones que requieren mayor presencia y trabajo territorial por parte de los equipos de protección de derechos.

Fuente: Primera Edición