“La inteligencia artificial no puede sustituir la inteligencia humana”, advirtió Mons. Lucio Ruiz


Fue en el marco de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, durante las actividades impulsadas por la Conferencia Episcopal Argentina sobre salud mental juvenil, comunicación digital e inteligencia artificial. Allí, la especialista Albertina Navas remarcó que “las redes sociales no son solo espacios para informar, sino para construir comunidad”.

La Conferencia Episcopal Argentina (CEA), junto a la Pastoral de Juventud Nacional, desarrolló actividades dirigidas a jóvenes y referentes pastorales sobre salud mental, redes sociales e inteligencia artificial, difundidas parcialmente en Nuestras Mañanas.

A través de la plataforma “Fratelli Tutti”, participaron como expositores Mons. Lucio Ruiz y Albertina Navas, quienes abordaron el impacto de las nuevas tecnologías en los vínculos humanos y el pensamiento crítico. Además, advirtieron sobre los riesgos de la desinformación y llamaron a promover una comunicación más responsable y empática en redes sociales.

En ese contexto, Albertina Navas, consultora en comunicación estratégica, explicó el impacto y el verdadero significado de las redes sociales en la comunicación actual, especialmente en ámbitos religiosos y comunitarios.

El audio de Albertina Navas en Tupambaé: el verdadero significado de las redes sociales en la comunicación actual

 

Durante su intervención, Navas señaló que no toda plataforma digital puede considerarse una red social. Según el concepto desarrollado en el ámbito académico por la Asociación Estadounidense de Psicología, una red social debe cumplir tres características fundamentales: permitir la creación de un perfil público o semipúblico, posibilitar la conexión entre usuarios y hacer visibles esas conexiones ante terceros.

A partir de esta definición, indicó que plataformas como Facebook o Instagram sí constituyen redes sociales, mientras que WhatsApp funciona principalmente como un servicio de mensajería privada. En ese marco, destacó la importancia de comprender que las redes sociales no son únicamente espacios para difundir información, sino también ámbitos de conexión y construcción de comunidad.

La reflexión estuvo orientada especialmente al trabajo de comunicadores católicos, parroquias y organizaciones religiosas, advirtiendo que muchas veces las redes sociales son utilizadas solo como “tableros digitales de anuncios”, limitándose a publicar horarios o actividades. En cambio, se propuso generar contenidos que inviten al diálogo, al encuentro y a la participación comunitaria.

Asimismo, se remarcó que el entorno digital ya forma parte de la cultura cotidiana y transforma la manera en que las personas se informan, se relacionan y construyen vínculos. En ese sentido, se recomendó una comunicación clara, cercana, responsable y coherente con los valores que se desean transmitir.

Por su parte, el Secretario del Dicasterio Vaticano para las Comunicaciones, Mons. Lucio Ruiz, advirtió que el principal desafío de la inteligencia artificial “no es tecnológico, sino antropológico”, al remarcar que la persona humana no puede reducirse a un mero sistema automático de procesamiento de datos.

El audio de Mons. Lucio Ruiz en Tupambaé: el desafío de la inteligencia artificial no es tecnológico, sino antropológico

 

En su intervención,  Mons. Ruiz sostuvo que la inteligencia humana está ligada a la experiencia, la historia, las relaciones y la búsqueda de sentido, por lo que ninguna herramienta tecnológica puede reemplazar plenamente la capacidad humana de discernimiento, contemplación y responsabilidad moral.

Asimismo, alertó sobre el riesgo de considerar a la inteligencia artificial como una fuente neutral o absoluta de verdad. “Muchas veces se acepta una respuesta simplemente porque la dijo la inteligencia artificial, sin cuestionarla críticamente”, señaló, al tiempo que recordó que las máquinas “no deciden en sentido pleno”, sino que ejecutan algoritmos diseñados por personas.

En ese sentido, insistió en que toda aplicación de inteligencia artificial remite, en última instancia, a decisiones humanas: “La pregunta sigue siendo quién la diseña, con qué criterios y con qué fines”, expresó.

Finalmente, subrayó la necesidad de custodiar “los rostros y las voces humanas” en el entorno digital, promoviendo un uso responsable, crítico y ético de las nuevas tecnologías, en línea con las enseñanzas del Papa Francisco sobre una comunicación más humana y responsable.