La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) difundió una extensa exhortación pastoral en la que expresa su preocupación por la situación social, política y económica del país, al tiempo que dirige un mensaje de esperanza a la población en medio de la crisis que atraviesa la nación.
El documento, titulado con la cita bíblica “Despuntará tu luz como la aurora” (Is 58, 8), es fruto de las reflexiones de la CXXV Asamblea Ordinaria Plenaria y lleva fecha del 9 de febrero. Según explican los obispos, el texto surge de la “oración y la escucha ante las inquietudes que atraviesa nuestra patria” y busca ofrecer orientación espiritual y propuestas concretas para el momento actual.
La exhortación fue publicada en un contexto marcado por los acontecimientos del pasado 3 de enero, cuando el presidente Nicolás Maduro fue capturado por autoridades de los Estados Unidos, hecho que —según el episcopado— “ha cambiado profundamente el panorama político y social” del país.
Defensa de la soberanía y la institucionalidad
En su mensaje, los obispos denuncian el deterioro de las condiciones de vida de la población, el empobrecimiento generalizado, la corrupción impune y las violaciones a los derechos humanos. Asimismo, advierten sobre las injerencias extranjeras que, afirman, han afectado seriamente la soberanía nacional.
El texto menciona la presencia de grupos irregulares que controlan territorios y comunidades, así como la extracción ilegal de recursos minerales, especialmente en el sur del país, por parte de actores foráneos.
Ante este escenario, la CEV subraya la necesidad de “garantizar la soberanía y la autodeterminación sobre nuestro destino” mediante la reconstrucción de la institucionalidad democrática. En ese sentido, reclama la restitución de la independencia de los poderes públicos, un Tribunal Supremo de Justicia y un Consejo Nacional Electoral creíbles, y la celebración de elecciones libres y justas.
Amnistía y derechos humanos
El episcopado formuló además un llamado “claro y urgente” al respeto irrestricto de los derechos humanos y la dignidad de las personas, como base para un progreso pacífico y sostenible.
En esta línea, solicitó la derogación de leyes que, a su juicio, restringen derechos fundamentales, y reiteró el pedido de liberación de todos los presos políticos. Los obispos manifestaron su interés en la propuesta de una ley de amnistía general, que consideran podría constituir un paso significativo hacia la reconciliación nacional y el restablecimiento de la convivencia democrática.
Superar el empobrecimiento
La CEV también instó a promover espacios de diálogo que conduzcan a un “gran acuerdo nacional” sobre el futuro del país, con especial atención a la superación de la pobreza que afecta a la mayoría de la población.
En ese marco, pidió que los recursos provenientes de la reactivación de la industria petrolera se orienten prioritariamente a mejorar los salarios y financiar programas sociales que permitan a las familias cubrir sus necesidades básicas.
Finalmente, la Iglesia católica en Venezuela reafirmó su compromiso de que diócesis, parroquias, comunidades e instituciones educativas y sociales se conviertan en espacios de encuentro, escucha y acompañamiento, promoviendo signos concretos de fraternidad y reconciliación en el país.

