Ante la grave crisis institucional que atraviesa Venezuela, la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) difundió un mensaje en el que expresó su cercanía y acompañamiento al pueblo, exhortó a la serenidad y a la oración, y rechazó de manera firme toda forma de violencia.
En el comunicado, los obispos alentaron a los venezolanos a perseverar en la esperanza en un contexto marcado por la incertidumbre. “Ante los acontecimientos que hoy vive nuestro país, pidamos a Dios nos conceda a todos los venezolanos serenidad, sabiduría y fortaleza”, señalaron. Asimismo, manifestaron su solidaridad con las personas heridas y con los familiares de quienes perdieron la vida en los recientes hechos.
El pronunciamiento del episcopado se dio a conocer luego de que, en la madrugada del 3 de enero, fuerzas especiales de los Estados Unidos ingresaran a Caracas en el marco de operaciones militares en distintas zonas estratégicas de la capital, que derivaron en la captura del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, quienes fueron trasladados a una prisión en Nueva York.
En este contexto, los obispos subrayaron la importancia de preservar la unidad nacional y de promover caminos de encuentro. “Hacemos un llamado al Pueblo de Dios para vivir más intensamente la esperanza y la oración ferviente por la paz en nuestros corazones y en la sociedad; rechazamos cualquier tipo de violencia”, expresaron.
Llamado al encuentro y al bien común
La CEV insistió además en que las decisiones que adopten quienes tienen responsabilidades políticas e institucionales deben estar orientadas al bien común, e invitó a la sociedad a que “nuestras manos se abran para el encuentro y la ayuda mutua”.
Tras la operación militar, el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela dispuso que Delcy Rodríguez, hasta entonces vicepresidenta, asumiera como presidenta encargada de la Nación.
En el ámbito internacional, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas anunció la convocatoria a una reunión de urgencia para analizar la situación venezolana, en el marco de una discusión sobre las amenazas a la paz y a la seguridad internacional.
Frente a este escenario, la Iglesia en Venezuela reiteró su llamado a la oración perseverante y a la construcción de la paz, alentando a la sociedad a transitar este momento crítico con responsabilidad, fe y espíritu de reconciliación.

