La Iglesia invita a recibir a León XIV con espíritu de peregrinos


La Conferencia Episcopal Argentina destacó el sentido pastoral de la visita del Papa y convocó a vivirla como una oportunidad de fe, esperanza y encuentro. Los obispos Marcelo Colombo y Raúl Pizarro también resaltaron los encuentros previstos con personas privadas de libertad y con quienes viven en el Cottolengo Don Orione.

La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) convocó a la comunidad a recibir al papa León XIV como un acontecimiento de fe, esperanza y encuentro, con una mirada especial hacia las personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad.

El mensaje fue transmitido por el presidente de la CEA, monseñor Marcelo Colombo, y el secretario general, monseñor Raúl Pizarro, durante una conferencia de prensa en la que explicaron el significado pastoral de la llegada del pontífice.

«La Iglesia pide vivir la visita de León XIV con espíritu de peregrinos», expresó monseñor Pizarro, quien invitó a recibir al Santo Padre con «fe, alegría, entusiasmo y comunidad».

Los obispos señalaron que la presencia del Papa responde también a un anhelo personal suyo y representa una oportunidad para alentar la comunión entre los argentinos, fortalecer el diálogo y renovar la esperanza y la fe.

Por su parte, monseñor Colombo sostuvo que la intención es ofrecer «una mirada pastoral e integral de este acontecimiento histórico», teniendo en cuenta su relación con la realidad actual del país. En ese sentido, explicó que la Iglesia busca hacerse presente allí donde Cristo sufre, especialmente en los espacios de dolor, fragilidad y vulnerabilidad social.

«La Iglesia es servidora de la humanidad», afirmó el arzobispo, al recordar que esta cercanía forma parte de una tradición pastoral que atraviesa los pontificados recientes.

La cercanía con las personas privadas de libertad y con quienes viven en el Cottolengo

Entre los gestos más significativos de la agenda papal, monseñor Colombo destacó las visitas a la cárcel de Devoto y al Cottolengo Don Orione, en Claypole.

Al referirse al encuentro con las personas privadas de libertad, aclaró que no se trata de intervenir en causas judiciales o penales, sino de acercarse a quienes están detenidos para transmitirles un mensaje de esperanza.

«Es un gesto del mandato de Jesús de visitar a los presos», señaló, en referencia al Evangelio de Mateo 25.

El arzobispo remarcó que las personas privadas de libertad conservan su dignidad y necesitan recuperar el sentido de sus vidas y encontrar caminos para reintegrarse a la sociedad. Monseñor Pizarro agregó que el Papa escuchará testimonios y que sentirse mirados y valorados puede contribuir a recuperar esa dignidad.

Asimismo, convocó a la sociedad a desarrollar una actitud de apertura hacia quienes buscan una nueva oportunidad.

En relación con el Cottolengo Don Orione, monseñor Colombo destacó la tarea de las instituciones que acompañan a personas con discapacidad y a quienes atraviesan situaciones de mayor fragilidad. Consideró que estos espacios interpelan a toda la sociedad sobre la responsabilidad de cuidar la vida y respetar la dignidad humana.

En ese marco, señaló que la visita del pontífice será un gesto de cercanía y reconocimiento hacia quienes necesitan acompañamiento.

Una oportunidad para fortalecer los vínculos sociales

Los obispos también enmarcaron la visita en el camino de presencia de la Iglesia argentina en la sociedad, desde el retorno de la democracia y las experiencias de la Mesa del Diálogo Social hasta el pontificado de Francisco.

Monseñor Colombo consideró que León XIV, con sus propios acentos, profundiza cuestiones que la Iglesia viene planteando desde el Concilio Vaticano II. También sostuvo que el encuentro permitirá continuar reflexionando sobre cómo anunciar a Cristo en el tiempo presente.

Finalmente, ambos destacaron la dimensión de encuentro que tendrá la visita, tanto en el interior de la Iglesia como en su relación con otros sectores sociales, comunidades cristianas y distintas confesiones religiosas.

Para monseñor Colombo, las actividades previstas pueden convertirse en una oportunidad para fortalecer los vínculos entre instituciones y distintos sectores de la sociedad.

La convocatoria de los obispos es a recibir al Papa con una actitud abierta, vivir su presencia como una experiencia comunitaria y renovar el compromiso con la construcción de una Argentina más fraterna.