La garrafa se disparó 842% desde 2023 y golpea con fuerza a los hogares misioneros


El fuerte aumento del precio del gas envasado se convirtió en una de las principales preocupaciones para miles de familias argentinas y, particularmente, para los habitantes de Misiones, donde la falta de una red de gas natural obliga a depender casi exclusivamente de las garrafas para cocinar y calentar agua.

Según un informe elaborado por el Instituto Argentina Grande (IAG), el valor de la garrafa de 10 kilos pasó de alrededor de $3.500 en octubre de 2023 y de $5.200 en diciembre de ese año a un promedio nacional de $33.000 en mayo de 2026. La suba acumulada alcanzó el 842%, muy por encima de la inflación registrada en el mismo período, que fue del 303%.

El estudio señala que el incremento del precio del gas envasado prácticamente triplicó el ritmo de aumento del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y más que duplicó la inflación acumulada desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei.

De acuerdo con el relevamiento, la evolución del precio estuvo asociada a distintas modificaciones regulatorias impulsadas por el Gobierno nacional. Entre ellas se destaca la Resolución 11/2024, que autorizó un incremento del 204% en el precio máximo de las garrafas, y posteriormente el Decreto 446/2025, que eliminó ese esquema para reemplazarlo por un precio de referencia no vinculante.

A ello se suma el congelamiento durante dos años del subsidio destinado a los usuarios del Programa Hogar, situación que redujo significativamente su capacidad para compensar los aumentos. Además, desde mayo de este año el beneficio dejó de abonarse a través de la ANSES y pasó a gestionarse mediante reintegros por medio de las billeteras virtuales BNA+ y MODO.

Un impacto mayor en Misiones

La situación adquiere características particulares en Misiones, la única provincia del país que aún no cuenta con un gasoducto ni acceso a una red de distribución de gas natural. Esta condición convierte a la garrafa en un insumo esencial para la vida cotidiana de la mayoría de los hogares.

Mientras en otras regiones del país el gas natural representa una alternativa más económica para las familias, en la tierra colorada el gas envasado continúa siendo prácticamente la única opción disponible. Por ello, cada incremento repercute de manera directa en el presupuesto familiar y en el costo general de vida.

Actualmente, una garrafa de 10 kilos se comercializa en distintos puntos de la provincia por valores cercanos a los $30.000, con variaciones según la localidad, la distancia de distribución y el sistema de entrega. El precio se ubica apenas por debajo del promedio nacional relevado por el IAG.

El informe también destaca la importancia que mantiene el gas envasado en todo el país. Según los datos analizados, el 39% de los hogares argentinos utiliza garrafas para cocinar, mientras que en los barrios populares ese porcentaje asciende al 85,8%, de acuerdo con registros del ReNaBaP.

Otro dato que refleja la magnitud del incremento surge de la comparación con la inflación. Según los cálculos del instituto, si el precio de la garrafa hubiera evolucionado únicamente al ritmo del IPC, hoy debería costar alrededor de $16.300. Sin embargo, su valor real alcanzó los $33.000, más del doble de esa referencia.

En un escenario marcado por aumentos en servicios, transporte y alimentos, el encarecimiento del gas envasado profundiza las dificultades económicas de los hogares misioneros, donde el acceso al gas natural continúa siendo una deuda pendiente y la garrafa pasó de ser un gasto habitual a convertirse en un factor de creciente preocupación para la economía familiar.

Fuente: Primera Edición